Comienza el cónclave, ojalá que el Espíritu Santo ilumine a
los cardenales para que el nuevo Papa sea un digno continuar de la obra del
Señor y que entre sus preocupaciones encuentre un lugar para ocuparse de los
divorciados en nueva unión, que los hay en todo el mundo.
Con la esperanza que un día podamos volver a recibir a Jesús
sacramentado, acompañamos a los Cardenales con nuestras oraciones.
