Dejemos volar nuestra imaginación y pensemos que de una forma u otra nos encontramos en Roma para asistir a rezar en Septiembre del 2014, en coincidencia con el Sínodo de Obispos donde tratarán la problemática familiar.
No nos alcanzará con llevar una gran bandera que algunos extrañamente conocen (La Barca ha recibido numerosas visitas de El Vaticano, creer o reventar) deberemos estar identificados, así que aquí les proponemos un modelo de credencial y hasta en una de esas conseguimos algún descuento en vuelos charters o cuanto menos, en alguna casa de comida.
La noticia daría la vuelta al mundo, imaginen el titular: Católicos Divorciados en nueva unión, marchan por la Via della Conciliazione, rumbo a la Plaza de San Pedro.
Por ahora es sólo una ilusión, salvo que alguno se sume y nos animemos, en definitiva no sería más que recordar y acatar la propuesta del Papa: ¿acaso no fue él quien acuño la frase: Hagan lío?
Con banderas o sin ellas, haciendo lío o no haciéndolo, con credenciales o sin ellas, estaremos allí, al menos con el corazón, para que aún en silencio o en ausencia se perciba nuestro compromiso, nuestra coherencia y nuestro sentimiento, aunque a algunos le provoque escozor.
