En una nota que publica hoy el diario argentino Clarín el
mayor circulación en América latina, http://www.clarin.com/mundo/Iglesia-argentina-llamo-parejas-desanimarse_0_1227477344.html hemos detectado un error conceptual
importante y por eso nos hemos dirigido al mismo en los siguientes términos.
"Para empezar la nota contiene un desliz, ya que confunde
consecuencia con causa: el problema no es que por no poder acceder a la
Comunión Eucarística no se puede acceder a la Confesión, sino exactamente al
revés.
Tampoco es correcto decir que
ambos sacramentos nos están vedados a los divorciados en nueva unión, nos están perfectamente permitidos, lo que sucede es que al continuar en una situación "irregular" consciente y establecida no podemos confesarnos ya que no tenemos el más mínimo arrepentimiento de la vida, que ¡¡¡¡ gracias a Dios !!! llevamos.
ambos sacramentos nos están vedados a los divorciados en nueva unión, nos están perfectamente permitidos, lo que sucede es que al continuar en una situación "irregular" consciente y establecida no podemos confesarnos ya que no tenemos el más mínimo arrepentimiento de la vida, que ¡¡¡¡ gracias a Dios !!! llevamos.
Además, y por si fuero poco lo anterior, nos sometemos al
Fuero Externo y aceptamos las reglas que nos impone el Magisterio de la
Iglesia.
Los que así pensamos y vivimos somos consumidores de
Eucaristía clase "B" (comunión espiritual) y nos preguntamos ¿si no
somos dignos como acceder a Jesús Sacramentado cual es el Jesús que recibimos?
Esta dicotomía sin solución puede ser que se esté tratando
en el Sínodo y esperemos que se resuelva con misericordia y sin tanto
dogmatismo ya que tanto fundamentalismo sólo consigue abrir la brecha en los
pobres y anónimos respecto de los ricos y famosos y eso no está del todo bien."
Mundy
labarca@ymail.com

Mundy: Me parece que deposita esperanzas excesivas en el Sínodo, que no podrá contradecir a Jesucristo. Si eso hiciera el Papa dejaría de serlo.
ResponderEliminarSi Ud. está casado/a y su matrimonio es válido, no habrá forma ninguna de que pueda comulgar si vive sexualmente con su nueva pareja. Pues en ese caso, vive en adulterio. San Pablo nos ha enseñado que el que comulga en pecado, come su propia condenación. También ha dicho que no entrarán los adúlteros al reino de los cielos.
Lo que tiene que hacer es plantear la nulidad de su matrimonio averiguando, con el asesoramiento adecuado si existen causas para declararla. No hay otra solución y nadie podrá dársela genuinamente sin vulnerar la verdad.
Saludos.