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| Con dolor pero sin resentimiento |
Desde Argentina,
Laura nos envía su testimonio referente a como se vivió en 1º persona la
tramitación ante los Tribunales Eclesiásticos, quizás porque para ricos y
famosos funcionen de una forma y para pobres y anónimos de otra.
Nos dice:
Mi marido con el
que formamos una familia por más de 20 años falleció el año pasado.
El hizo los trámites
en busca de la Nulidad Matrimonial durante un montón de años y en primera
instancia le dieron negativo, se cansó y dejamos de luchar.
Cuando falleció le
mandé a Francisco todos los trámites, me queda la esperanza que, entre muchos,
este también haya sido un ejemplo para modificar esos trámites caros,
engorrosos, con gente muy distante de nuestras vidas.
Pienso que ahora
va a ser mucho más fácil, gracias a Dios que no deja de soplar con su Espíritu
a pesar de la dureza de tantos.
Hasta aquí la 1º
parte de su
relato, pero mientras le dábamos forma a su testimonio nos envió algo
más, tan rico y sentido que en tiempo real lo fuimos incorporando, nos agrega:
Juntos criamos sus
tres hijos del primer matrimonio, más los tres que tuvimos juntos.
A todos los
educamos en la fe, recibieron todos los Sacramentos (Bautismo, Comunión y Confirmación)
los que quisieron participaron en grupos de jóvenes en la Iglesia, y con los
mas chicos hicimos catequesis familiar dos años de preparación a la Comunión y
sin embargo a nosotros todavía se nos negaba la Eucaristía.
Muchos me decían
que comulgue igual pero yo no quería hacerlo de ese modo, como a escondidas.
Comentario:
Las modificaciones
introducidas acelerarán los procesos, pero nada más, situaciones como estas se
mantendrán en medio de tanta hipocresía y falta de misericordia.
Ojalá que en el
Sínodo de Obispos se escuchen estas voces silenciosas que se reparten por todo
el mundo y que los preconciliares, fundamentalistas y anclados en la letra fría
terminen con su prédica deletérea.
Laura, tu cónyuge
de toda la vida descansa en paz, algo que no se puede asegurar respecto de los
que, sueltos de lengua y flojos de sentimientos, nos discriminan y sin
avergonzarse nos llaman adúlteros.
Que se miren al
espejo y luego opinen.

Comentario a la carta de Laura: conozco a tres matrimonios que lograron la declaración de nulidad sin inconvenientes. En un caso, podían pagar los costos de los abogados necesarios para el trámite. En los otros dos, no. No tuvieron ningún inconveniente, porque hay abogados voluntarios, que no cobran por su trabajo. Solo pagaron los costos de sellados fiscales, una suma ínfima En ambos casos los procesos duraron un poco más de dos años. Actualmente están casados sacramentalmente. No todos tienen tantas dificultades. En estos casos que conozco personalmente, las causas de nulidad eran muy evidentes y comprobables. Recemos para que todos encuentren la mejor solución, prevista en el plan de la misericordia y el amor infinito de Dios.
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