Desde La Barca, quizás el único
blog hecho por y para católicos divorciados en nueva unión de todo el mundo,
que recibe visitas desde 89 países repartidos en todos los continentes, no
acabamos de asimilar la gestión deletérea de quienes, anclados en un mesianismo
fundamentalista continúan negándose a entender nuestra problemática, que afecta
de modo transversal a todas las sociedades, sin hacer distinción de edad, raza,
género, nivel educacional ni status social.
La necesidad que emerja del
Sínodo una Pastoral abierta, global, moderna, incluyente, acogedora,
hospitalaria, aggiornada y fundamentalmente misericordiosa parece que día a día se disipa, para alegría
de preconciliares y frustraciones para quienes soñamos con una de todos y para
todos.
Resulta más que evidente que el lobby
efectuado desde los sectores ultra conservadores ha calado hondo no sólo en la
sociedad que mira casi de soslayo la actividades sinodales, sino en algunos
participantes que parecieran negarse a reconocer una realidad lamentable y
dolorosa no para los católicos divorciados en nueva unión sino exclusivamente para
aquellos que formando parte de ese denostado grupo mantienen su fue incólume,
una porción relativamente pequeña respecto de cantidades que surgen de las estadísticas.
Nadie pretende “café para todos”
pero si un tratamiento acorde y respetuoso a la magnitud de la problemática, no
analizada cuantitativamente sino cualitativamente, diferencia sustancial sobre
lo que bastante poco se habla.
Mientras que, quizás, para no
escandalizar a los matrimonios sacramentados se obvia la mención y difusión conceptualizada
de la Castidad Conyugal se bate el parche respecto a que los divorciados en nueva
unión no vivimos como hermanos, dejando flotando en el ambiente que somos pecado
céntricos, promiscuos o exacerbados cultores de sexualidad, como si hubiéramos edificado nuestras nuevas relaciones en las cloacas de
un burdel.
Con la esperanza puesta en que Espíritu
Santo ilumine las mentes y desoxide los corazones de muchos, dentro y fuera del
Sínodo, hacemos votos para que con corazones abiertos se encuentren caminos
adecuados para que todos nos sintamos tan incluidos y llamados como en realidad
nos corresponde.

El primer fundamentalista ha sido Jesús
ResponderEliminar