El pasado 17 de Abril colgamos un Post titulado
“LA INNOVACIÓN ANTE TODO” donde dábamos cuenta de la colección de camisetas de
fútbol que el Sumo Pontífice estaba recolectando desde el inicio de sus papado, pero parece que la cosa no termina allí.
En estos días recibió al
jugador argentino Pupi Zanetti del Internazionale de Milán, el Inter, quien en
otro acto de innovación le regaló otra camiseta, así que acusando recibo de que
en el futuro casi sólo cabe esperar que esa sea la temática, en vez de soñar
con alguna originalidad sólo se trata de acertar cuales serán los próximos
colores que saldrán en la foto.
Según se publica, para el
futbolista "Fue un encuentro emocionante porque cuando fue elegido, mi
primer deseo fue conocerlo. Me encontré con una persona simple, con el corazón
enorme, que empleará todas sus fuerzas para ayudar a los fieles. “Esas fueron
las primeras declaraciones de Javier Zanetti tras conocer al Papa Francisco,
según consigna el sitio oficial de Inter.
Esto hace renacer la
esperanza, su deseo de conocerlo es un ejemplo meritorio a seguir y
aprovechando que los jugadores de fútbol oriundos de su país de origen lo hacen
con asiduidad, al igual que muchos otros prohombres y mujeres de ese lugar del
cono sur, yo me quiero sumar a la lista, faltaría más.
Yo también quiero
conocerlo.
Para empezar, Su Santidad,
le contaré que tuve el inmenso honor de jugar en el mismo club que lo hizo
Diego Armando Maradona, con el mismo técnico Don Francisco Cornejo (a) Francis,
en la misma época, en la misma cancha, la antigua de Boyacá y Juan Agustín
García .y que también utilicé los mismos vestuarios, aunque debo confesarle que
él ha tenido más que suerte yo en el fútbol.
Si Usted tuviera la
gentileza y disposición de recibirme no le llevaría una camiseta de fútbol, ya
que para eso hay una larga fila de innovadores e imaginativos que, seguramente,
lo harán en el futuro, como ya lo han hecho en este pasado reciente.
Pero algo le llevaría,
faltaría más, le llevaría la angustia y el dolor de muchos divorciados en nueva
unión de todo el mundo, sin asumir ningún representación inmerecida, pero si le
dejaría el sabor amargo que tienen y tenemos los que siendo comprometidos y
esperanzados en un día alcanzar “las promesas de Nuestro señor” sufrimos en
cada celebración por no poder acceder a los Sacramentos.
Le llevaría además el
dolor de nuestros hijos que no alcanzan a comprender porque no los acompañamos
al altar el día de su primera comunión y comulgamos con ellos, como muchos
otros si lo hicieron, quizás por 2ª vez en su vida.
La llevaría la angustia
por no ser receptores de ninguna Indulgencia Plenaria y le llevaría también la
incomprensión, la descalificación talibán de muchos laicos, quienes han hecho
de la discriminación una bandera.
Pero todos esos presentes
quedarían incompletos si no llevara un pedido extra, consistente en un recuerdo
especial, en un rezo silencioso, una luz de esperanza para el próximo 1º
Domingo de Mayo, que desde el blog “La Barca” impulsamos desde hace varios años
como el Día Internacional de los Católicos Divorciados en Nueva Unión, con la
ilusión que nos tenga presente en sus oraciones y de ser posible, en sus
determinaciones futuras.
Pero si para todo eso
fuera necesario llevarle una camiseta de futbol me vería en un problema serio,
ya que la del club de mis amores (Huracán) es tan blanca como su vestimenta,
con lo cual quedaría perdida y hasta disimulada.
Estimado Padre, quizás, o
más que seguro, Usted nunca se enterará de la presente pero eso no importa, lo
importante es confiar en que Usted pueda desanquilosar algunas cosas y entre
tantas, quizás la que a tantos nos gustaría.
