Nuestra educación en
colegios confesionales nos hizo entender desde la infancia la subyacencia de
varias Iglesias por lo que no esperábamos nada especial, ni respuestas
demasiados diferentes a las que hemos recibido, sabíamos a lo que nos
exponíamos ya que teníamos bastante información al respecto, pero la mayor decepción
la hemos tenido con grupos enquistados en las estructuras, laicos que juzgan,
laicos que disimulan, laicos sin respuestas elocuentes y en el no encontrar demasiados
sacerdotes dispuestos a mojarse en el tema.
Nunca dudamos que era
una problemática complicada, que el encontrar sacerdotes dispuestos a llevar
adelante cualquier pastoral al respecto sería
un tema difícil, que haberlos los hay pero la escasez es más que notoria, es un tema tabú, no por el divorcio en sí mismo con el que no hay ningún problema, ni siquiera con la formalización de una nueva relación, el problema surge cuando uno empieza a cuestionarse la imposibilidad del acceso a los sacramentos, ahí todo cambia.
un tema difícil, que haberlos los hay pero la escasez es más que notoria, es un tema tabú, no por el divorcio en sí mismo con el que no hay ningún problema, ni siquiera con la formalización de una nueva relación, el problema surge cuando uno empieza a cuestionarse la imposibilidad del acceso a los sacramentos, ahí todo cambia.
