No tengo conocimiento de ningún caso donde la Iglesia actúe
de ese modo.
Los sacerdotes, al menos la inmensa mayoría, tienen un
muy fuerte sentido de la solidaridad, del acompañamiento, del respaldo ante el
dolor, dicho en términos sencillos esas actitudes
la tienen incluidas en su nómina.
la tienen incluidas en su nómina.
A pesar de esto, como muchas veces uno pretende más un
cómplice intelectual que un observador externo objetivo, es posible que se
termine frustrando con determinadas respuestas, pero todo esto hace a la vida
misma, nada que deba ser motivo de una preocupación desesperante.
