En
la Iglesia, como en muchas otras organizaciones existen opiniones diferentes
para un mismo tema, por lo que no debe sorprender que en este tema, como en muchos
otros, no todos piensen del mismo modo.
La
Iglesia desde el punto de vista organizacional es una estructura que se mantuvo
2.000 años y los tiempos que en ella se manejan son los que son y en general
poco tienen que ver con las premuras y los deseos de quienes en forma
contemporánea viven diferentes situaciones.
La
custodia de determinados valores y la intransigencia en la aceptación de
situaciones nuevas parecieren ir de la mano y si así se ha marchado durante los
tiempos, quizás no sea este el de los cambios abruptos, aunque en ciertos temas
se notan aperturas, quizás impensables en el pasado.
El
papado de Francisco es una muestra elocuente de cambios,
Los
viejos y gastados zapatos negros abotinados en vez de
los mocasines rojos es mucho más que un cambio de look, para quienes lo quieran ver es una cambio de postura, es un llamado de atención, es un decir “hasta aquí hemos llegado”, es una invitación a ponerse las pilas, es un decir: espabila, que no somos una ONG piadosa, es algo que huele mucho a oveja, de esas que necesitan un pastor que las guíe y la periferia es mucho más que un lugar alejado del centro, es toda una definición. Quien quiera oír, que oiga.
los mocasines rojos es mucho más que un cambio de look, para quienes lo quieran ver es una cambio de postura, es un llamado de atención, es un decir “hasta aquí hemos llegado”, es una invitación a ponerse las pilas, es un decir: espabila, que no somos una ONG piadosa, es algo que huele mucho a oveja, de esas que necesitan un pastor que las guíe y la periferia es mucho más que un lugar alejado del centro, es toda una definición. Quien quiera oír, que oiga.
Los
católicos divorciados en nueva unión somos ovejas, descarriadas para algunos,
necesitadas de contención y misericordia para otros, pero sin duda deseosas de
integrarnos plenamente en el rebaño, ya que vamos guiadas por el mismo Pastor y
hemos andado los mismos caminos, así que tenemos las mismas heridas que otras,
aunque puedan diferenciarse en la apariencia,
Sin
dudas que habrá reformas en el Clero, en el IOR y en otras cosas
trascendentales pero la pregunta respecto a que si esta ola que pondrá la casa
en orden alcanzará para que llegue a las periferia donde habitan los que
habiendo sacramentado su unión, un día la rompieron o permaneciendo solteros y
comprometidos con la Iglesia, un día decidieron unir sus vida con un
divorciado, quizás aun no tenga respuesta.
La
esperanza no debe perderse, quizás haya alguna sorpresa por aparecer, una
pequeña luz al final del túnel, una mayor comprensión que nadie se casa por la
Iglesia para luego divorciarse y que nadie se divorcia para luego casarse por
civil sólo para reclamar ante la Iglesia sus deseos de continuar comulgando.
Quien
no tenga un mínimo compromiso con la Iglesia Católica difícilmente podrá
comprender lo que significa la imposibilidad del acceso a la Eucaristía, por lo
que estas consideraciones podrán ser escasamente entendidas en su verdadera
magnitud y eso no es grave, hay mucha gente que ni siquiera entiende la
importancia del agua en la navegación.
