Esta noticia (http://www.lanacion.com.ar/1834007-golpe-conservador-en-el-sinodo-marcha-atras-en-la-apertura-a-los-divorciados) es realmente muy esperanzadora, al fin marchamos hacia una Iglesia donde sólo los castos, puros, obedientes, cumplidores de la ley, heterosexuales y beatos camino a la santidad puedan tener cabida.
Que los que vienen de las periferias, la chusma barata, se recluyan en la sectas, nada de distintos o imperfectos, el acceso a los Sacramentos es exclusivo para altos, rubios y de ojos celestes, el resto a mirar la misa por Orbe 21 o escucharla por Radio María y ya con eso tienen bastante.
Iniciemos una campaña financiera para instalar una filial de la Pontificia Universidad de la Santa Inquisición y preparemos
a nuestras incipientes vocaciones para el reto de los tiempos: un mundo de perfectos.
El viejo axioma cobra validez y actualidad: Al amigo TODO, al enemigo (o los divorciados en nueva unión en este caso) NADA, ni Eucaristía, ni vacantes para los hijos en colegios católicos, ni cátedras, ni Indulgencias, ni posibilidades de participar en muchos movimientos católicos, ni Placet para ser embajadores ante la Santa Sede, a conformarse con la Comunión Espiritual y se acabó.
Hoy los sectores más retrógrados, preconciliares y fundamentalistas festejan ilusionados, quizás haya que recordar que el Sínodo recién empieza, por las dudas no deberían descorchar el champagne por anticipado, quizás en tres semanas sólo les sirva para usarlo como vinagre en la ensalada.
