Hace 21 años se suspendió la ley del
Servicio Militar Obligatorio en Argentina.
Hasta ese entonces los jóvenes que
ingresaban enseguida pasaban por la peluquería y sus cabezas casi rapadas eran
un símbolo inequívoco que estaba haciendo la conscripción (o la mili, en España) tal como se lo
denominaba en Argentina.
Más allá que a algunos les gustará llevar
ese corte de cabello y otros lo hayan mantenido en el tiempo no cabe dudas que
ese estilo era motivo de una obligación y no de una decisión meditada.
Con algunas otras cosas sucedía en el
pasado lo mismo, la imposición, las circunstancias, la presión social o las
costumbres empujaban a determinadas acciones y si luego se continuaba, aunque fuera
en forma placentera no por eso dejaba de estar viciada de origen y desde el
origen mismo se vuelven nulas, independientes del resultado final.
Algo así es lo que sucedía en Argentina
hace muchos años donde
novia embaraza y matrimonio eran una constante que no
escapaba al conocimiento de nadie y mucho menos del actual Papa, que lo
manifestado sin medias palabras luego de visita a Estados Unidos, elevando ese
hecho a una causa clara y contundente de Nulidad Matrimonial, según sus propias
palabras.
Esperemos que el Sínodo que se inicia
haga carne esa situación planteada desde la más alta Jerarquía de la Iglesia y
que se actúe en consecuencia, evitando la tortuosidad de los procedimientos ante
los Tribunales Eclesiásticos, ya que la comprobación de dichas situaciones son
tan sencillas y demostrables que sobra su explicación.
Si ante un hecho conocido e irrefutable
no se actúa en consecuencia no es una cuestión de ortodoxia es simple necedad.
Si en tu país, embarazo de novia +
casamiento era o es igual a matrimonio o si no lo es o nunca lo fue, pero
entiendes la situación denunciada por Francisco compártelo, no dejemos solo al
Papa, eso más que HACER LIO será una forma real de rezar por él, como tantas
veces lo pidió.
