Si has
tenido contacto con otros católicos divorciados, ¿cuáles son sus principales
inquietudes en este sentido?
En Argentina hemos tenido contacto personal
con diferentes grupos, algunos ciertamente lamentable y ya en Europa a través
del Blog en primera instancia y en las redes sociales en el último tiempo hemos
contactado con divorciados en nueva unión (casados por el registro Civil o
simplemente como uniones de hecho) donde las inquietudes son siempre las mismas,
independientemente del país de origen o residencia
No está de más destacar que los
comentarios sólo están referidos a ese colectivo integrado por católicos
comprometidos que luego del divorcio y con una nueva unión permanecen dentro de
la Iglesia, realizando todo aquello que las normas les permiten, con la
exclusión del acceso a
los sacramentos de la Confesión y la Comunión.
los sacramentos de la Confesión y la Comunión.
Las inquietudes, como una manera
políticamente correcta o eufemística de definir el dolor por no poder acceder a
la Comunión, con todo lo que ello conlleva se complementa con las dificultades,
requisitos, tiempos y padecimientos que demanda la tramitación ante los Tribunales
Eclesiásticos para el intento de obtención de la Nulidad Matrimonial.
Con la sentencia en 2º instancia, en
caso de ser afirmativa se consigue la declaración de nulidad y a partir de eso
se recupera la aptitud nupcial ya que la nulidad hace que se vuelva al estado
previo al matrimonio, dicho en términos sencillos: la nulidad se diferencia del
divorcio civil en que el 2º dice que lo existido ha terminado y se puede
recomenzar la vida con un nuevo matrimonio, la Nulidad matrimonial no se mete
en el tema civil y lo que hace es decir que el Sacramento-Matrimonio no se ha
realizado en los términos previstos, con lo cual no se anula ya que nunca
existió.
Esta situación se potencia por el
elevado grado de oscurantismo con el que se trata este tema (Nulidad
Matrimonial) y la difusión que se da a determinados casos notorios, con lo cual
en el inconsciente colectivo se supone que la conclusión de dichos procesos en plazos
compatibles con la realidad de los tiempos, queda reservada para ricos y
famosos.
Obviamente
esto no es así, pero a veces se parece tanto que la posibilidad de discernir,
para el común de la gente, genera una percepción fantasiosa asintótica con la
realidad.
Resulta
indudable que los mayores logros en este sentido se han asociado a quienes han
podido contratar a aquellos abogados especialistas en Derecho Canónico que
tienen un desarrollo de la imaginación comparable con la de Julio Verne y que
han conseguido encontrar vetas por donde filtrar casos, las cuales quizás no
hayan quedado abiertas para los tiempos y como esto a veces trasciende el mito
y se agiganta.
