Si las noticias que llegan sobre
las posiciones de los Obispos en el Sínodo son fieles a la realidad y nuestra
razón nos permite entenderla nos inclinaríamos a pensar lo siguiente:
La problemática de los
divorciados en nueva unión es mucho más trascendente de lo que se suponía.
El despertar a este reconocimiento
sólo muestra que el tema estuvo “cajoneado” durante mucho tiempo y que la decisión
del papa Francisco de echar luz y asumir la realidad no ha provocado este
resplandor sino que simplemente le ha quitado la losa que lo ocultaba,
situación de por si muy valiosa.
Si el tema mereció tanto debate y
tanta discusión será seguramente que no somos



































