ASI SOMOS

Algunos nos llaman adúlteros, nosotros preferimos definirnos como:

católicos por el bautismo, comprometidos por la fe, independientes porque nadie nos ha lavado el cerebro, divorciados por que las circunstancias de la vida nos han llevado a un fracaso y en nueva unión porque creemos firmemente en la familia como célula básica de la sociedad y hacemos de la Comunión Espiritual nuestro alimento del alma y porque nos sometemos al Fuero Externo.

Todo esto aunque los retrógrados y preconciliares nos digan simplemente ADULTEROS.
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febrero 17, 2009

RECOGIENDO EL GUANTE


En nuestro comentario semanal, planteamos algo asi como una Declaración de Intenciones, referido a tratar el tema de la sexualidad, bajo el punto de vista de nuestra relación con Diosy los inconveninetes que y limitaciones que impone.

Este tema tabú para muchos, constituye el meollo de la cuestión en todo lo relacionado con nuestra imposibilidad de acceder a los Sacramentos, y aunque lo hemos tratado en innumerables oportunidades, la convocatoria es a que lo tratemos entre todos.

Desde la ciudad de Buenos Aires (ARG) Graciela recoje el guante y nos dice:

Estamos con el tema "sexualidad" sobre el tapete.

Me parece muy oportuno escuchar la opinión de un gran teólogo católico actual, que ha escrito con gran valentía, libertad y lucidez sobre asuntos que atañen a la vida de la Iglesia de nuestros días: el Cardenal Carlo María Martini.

Creo que su pensamiento claro y abierto puede iluminar muchas mentes y corazones.

En primer lugar, cuando en su libro "Coloquios nocturnos en Jerusalén" habla sobre el amor y la sexualidad, cuestiona lo negativo que fue para la Iglesia que Pablo VI sacara a la luz la encíclica "Humanae vitae", y nos cuenta que los obispos austríacos, alemanes y de otros países publicaron "declaraciones llenas de preocupación encaminadas en una dirección que nosotros deberíamos continuar en la actualidad" (sic).

Como vemos, muchas veces son los mismos obispos y sacerdotes, los que se cuestionan sobre la oportunidad de ciertos documentos magisteriales que aparecen totalmente alejados de las preocupaciones concretas de la gente, e imposibles de llevar a la práctica.

Transcribo algunos fragmentos de sus reflexiones:

"El deseo de que el Magisterio diga algo positivo sobre la sexualidad es justificado. En otros tiempos hubo tal vez demasiados pronunciamientos oficiales de la Iglesia en el ámbito del sexto mandamiento. A veces hubiese sido mejor guardar silencio.
El amor toca a los hombres de manera inmediata: no se los puede excluir de la búsqueda de una respuesta y de un camino (...)

"En cualquier caso, la Iglesia debería tratar las cuestiones de la sexualidad y de la familia de tal modo que la responsabilidad de los que aman desempeñe un papel protagonista y decisivo. Con independencia de lo que la Iglesia pueda decir, lo que diga tendría que apoyarse en muchas espaldas: las de los cristianos adultos que quieren ser respetuosos en el amor" (...)

"En comparación con la época de mi juventud, el mundo de hoy es totalmente distinto: por lo menos, es más sincero y abierto. Antes no se quería casi no hablar del tema de la sexualidad: se lo reservaba para el confesionario y para el ámbito de la culpa. Primariamente no es ese el ámbito al que pertenece; sólo secundariamente corresponde tratarlo allí cuando realmente se trata de culpabilidad y problemas. Hoy me encuentro con una gran naturalidad y libertad de prejuicios. En esta convivencia de padres, hijos e hijas, de adultos y niños, veo una gran oportunidad para una sexualidad sana y humana" (...)

"La Iglesia debe trabajar en el desarrollo de una nueva cultura de la sexualidad y de la relación. Tiene que hacerlo también como una aportación a un profundo problema: en los países occidentales, uno de cada dos o tres matrimonios termina divorciado. No deberíamos culpabilizar a determinadas personas. En cambio, sí podemos y deberíamos desarrollar una nueva cultura que promueva la ternura y la fidelidad. Sólo en un mundo semejante podrán los niños ser niños y crecer felices".

(MARTINI, Carlo M. - SPORSCHILL, Georg, Coloquios nocturnos en Jerusalén. Sobre el riesgo de la fe, Madrid 2008, 139 - 156).

Con el deseo de que este aporte de un gran pensador de la Iglesia pueda iluminar a muchos hermanos, los saludo cordialmente,

Graciela


COMENTARIO:

El libro en cuestión casi hubiera pasado desapercibido en el mundo sino hubiera sido por la fantástica propaganda que le hicieron quienes son más papistas que el papa, y su prédica deleterea y preconciliar lo convirtieron casi enun best seller.

Ciertamenete queda un camino largo por recorrer, lo que lamentamos que el cardenal Martini, no tenga 30 años menos, pero confiamos en que sus palabras hayan sido tomado en cuenta, al menos por quienes viven la fe desde el amor.
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SOLO UN PARENTESIS


Hace algunos días recibimos un mail de Gustavo, de la provincia de Buenos Aires (ARG) tratamos su tema, ya que sus dudas nos parecieron muy válidas para todas.

Los post generaron comentarios, opiniones diferentes y hasta las que estaban en las antípodas del pensamiento fueron expuestas con gran misericordia, para satisfacción de todos.

Ahora nos escribe para contarnos su opinión respeto del tratamiento del tema y con renovadas dudas, aunque ahora referidas a otras cosas.

Creemos que ha sido un debate enriquecedor, esperamos que también haya sido útil.


Nos dice:


Muchas gracias por vuestras atenciones.

Leí atentamente los comentarios, tanto de ustedes como los de Graciela y Juan.

Seguí la recomendación y encontré ambos planteos desarrollados en el sitio www.teologoresponde.com .

Si lo sabes me interesaría saber el I.V.E. a que orden o grupo pertenece ya que los razonamientos, se parecen mucho al estereotipo que el vulgo nos formamos del Opus Dei.

Por ejemplo, los pasajes de análisis literal a interpretaciones del pensamiento de Jesús, lo efectúan con una soltura propia del que efectúa una demostración tomando como inicio el resultado al que quiere llegar, y va adaptando su desarrollo de manera que el inicio y el final coincidan como sea... pero coincidan.

En fin, estoy tratando de analizar bien todos los comentarios, en el sitio de I.V.E., encontré textualmente las mismas aseveraciones de Juan, en cuanto a la comunión privada (un lindo juego de palabras contradictorias) por ejemplo

Obviamente, mi pensamiento, sin la formación, claridad y compromiso que tienen tanto ustedes como Graciela y Juan, esta muchísimo más cercano al desarrollado por Graciela.

Quiero agradecerles a todos la preocupación para orientarme como y donde buscar las respuestas.

En cuanto a la integración, que discrepabas conmigo, entiendo que, en mi región, depende en demasía del sacerdote y la instrucción "...sin causa de escándalo", es bastante restrictiva al respecto.

Cuando tenga un panorama más claro y sobretodo, mi mirada sea más piadosa, les escribo para comentarles.

Nuevamente, muchas gracias por la dedicación que me dieron.

Gustavo


COMENTARIO

Las respuestas que aparecen en el teólogo responde son muy exactas, seguramente sin ninguna diferencia con la doctrina, nosotros mismos ante algunas respuestas hemos acudido a los documentos que se citan y las respuestas son inobjetables y muy bien fundadas.

Seguramente en la intimidad, algunos sacerdotes podrían “matizar” los conceptos, pero por este medio es impensable que eso pueda suceder.

Todos somos de buen apetito, pero ninguno come vidrio.

Algunas veces no es del todo agradable leer algunas cosas, pero no hay que culpar al cartero, por lo que dice la carta.

La coincidencia con unos u otros es aleatorio, lo importante es que cada uno saque sus propias conclusiones o que al menos se le encienda una luz intermitente que lo impulse a buscar más.

En La Barca no tenemos respuestas a todos los interrogantes, lo que tenemos es vivencias y testimonios compartibles y con eso, ya nos sentimos satisfechos.

Esperamos que nos sigas visitando, con cada uno que se Embarca, lo hacemos un poco mejor.
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febrero 15, 2009

ANALIZANDO LA ENCICLICA FAMILIARIS CONSORTIO


Desde Bucarest (Rumania) Juan nos envía una análisis de la Encíclica Familiaris Consortio, cuyo punto 84, e) se refiere a los divorciados casados de nuevo y el 85) a los privados de familia, cuyo contenido integro puede verse en el blog, en el post de fecha 12/08/08 con un enlace que la muestra en forma directa.


Por esta única razón, obviaremos su contenido, el cual resulta importante leerlo, para entender el contenido, aunque teniéndolo mediamente claro, quizás pueda ser suficiente.


Juan nos dice:


He querido subrayar dos aspectos importantes de la solicitud maternal de la Iglesia, uno que afecta a los fieles principalmente, referido a la disposición de éstos clara y nítida de no romper la Alianza, es decir, de mantenerse en la fidelidad a Cristo, por tanto es El antes que cualquier alianza instaurada por un nuevo matrimonio.

Y otra, especialmente dirigida a la propia Iglesia, en el sentido de declararla casa y familia de los que están fatigados y cargados, lo que le obliga a buscar a todos para darles cariño y exigencia de familia.

La experiencia de los que han pasado por estos caminos tortuosos del divorcio sin culpa, y de un nuevo matrimonio, con hijos, demuestra que se puede vivir en castidad, como hermanos, por la gracia de Dios, y por el bien de los hijos, y comulgar a menudo, después de pedir perdón en el sacramento de la confesión, siempre que no cause escándalo, por lo que se deberán mantener unas disposiciones que el párroco en unión con el Obispo podrán dar curso.

Los que no tienen hijos deberían separarse y vivir separadamente para evitar tentaciones, según el consejo de su director espiritual.

Los que no quieren apartarse de la pareja, pueden si viven en la oración, la penitencia, la asistencia, sin comulgar, a la Sagrada. Eucaristía, la lectura espiritual y realizando obras de caridad, llegar a conseguir la gracia y salvarse.


COMENTARIO:

Como hemos manifestado hasta el hartazgo, este es un blog abierto, que no censura ninguna opinión y obviamnete tampoco la nuestra, por lo que en este como en todo debate, no es necesario que todos digamos lo mismo o pensemos igual.

Hecha esta aclaración, decimos:

En cuanto al párrafo referido a la Iglesia, de ser casa y familia es tan majestuosa y excelente como habitualmente incumplida, salvo que alguien entienda que compartir la casa y dormir siempre en la piecita del fondo sean sinónimos.

Quizás eso suceda porque algunos confunden ser arrendatario con ser propietario y crean que las muestras de misericordia aparente alcanzan para llegar al cielo, en caso contrario no se entienden varias actitudes.

Con relación a que se pueda vivir como hermanos y comulgar a menudo, no hay dudas que se puede, de hecho mucha gente lo pensará asi y vivirá muy feliz de ese modo, como también viven los sin ver los que han perdido la vista, aunque quizás coincidamos en que es mejor ver que no ver y con relación a esa decisión sea por el bien de los hijos, creo que habría que discutirla un rato largo.

Mis hijas (de mi 1º matrimonio) adoran a su hermanastra (que fea palabra, por Dios) o media hermana y ella las adora a las primeras.

Quizás el volver a separarse sea la solución, pero aunque no conozco estadísticas al respecto, dudo de la cantidad de seguidores que dicha propuesta pueda llegar a tener

De todos modos, al menos yo me quedo con el final, con la esperanzas de llegar a conseguir la gracia y la salvación realzando todo lo que allí se plantea, con las limitaciones humanas, que no son pocas, pero que constituye una verdadera luz al final del camino.

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SEGUIMOS PROFUNDIZANDO EL DEBATE


Luego del post DEBATIENDO SIN CENSURA, Graciela desde Bs. As. (ARG) profundiza en el tema, con lo cual no dudamos que haya sido un acierto enriquecedor el haber planteado el tema que dio origen a esta secuencia muy interesante de opiniones.


Nos dice:


Me sorprende el comentario de Juan, ya que mi reflexión estaba dirigida expresamente a Gustavo y en orden a pensar con él algunos de sus importantes cuestionamientos.

Aunque este espacio no está constituido explícitamente como un "foro" de opiniones, me veo en la obligación de aclarar ciertos ítems, porque considero haber sido muy mal interpretada, y mis humildes aportes sólo tienen la intención de ayudar a pensar en busca de la verdad y del bien humanos.

Juan afirma que yo "confundo dualismo con el derecho a ejercer el sexo en cualquier circunstancia", lo que sería como "validar toda unión sin más".

Nada más lejano a mi pensamiento.

Es más: creo que aclaro suficientemente que el dualismo helenista que rigió la pastoral de la Iglesia durante los últimos diecisiete siglos, fue el causante de que " pecado" fuera igual a "sexo", y lamentablemente se transmitiera algo absolutamente aberrante: que el sexo fuera pecado aún dentro del matrimonio.

Esta práctica eclesial, que luego fue transmitida a la educación familiar, no se puede negar y es contraria a toda antropología bíblica y a toda teología seria, aunque no a la pastoral cotidiana de la Iglesia, quien la enseñó así.

En cuanto a la situación particular del Juan, quien junto a su pareja ha optado por vivir una vida afectiva sin sexo, es respetable.

En ese caso, recibir los sacramentos es absolutamente válido, y no hay por qué hacerlo "con discreción", o "a escondidas", como señala el mismo.

Pero hay quienes pensamos que la vida sexual de quienes se aman no sólo no es "pecaminosa", sino que es el modo más perfecto, querido por Dios, de donación de la propia persona.

Y así como se respeta la elección de Juan, pido se respete a quienes tenemos una visión diferente, pero no por eso alejada del Evangelio, en cuanto hemos apostado al amor y a la familia, pero vividos con total plenitud.

Con respeto a los "fines" del matrimonio, el Concilio Vaticano II, con gran tino y profundizando el sentido teológico del sacramento, amplió el panorama de esta pastoral que limitada su objetivo a la procreación.

En la constitución pastoral Gaudium et Spes se indica como principal finalidad del mismo la comunión de amor entre los esposos. La procreación está en segundo lugar, y es el "fruto" de esta comunión primera.

Recordar estos matices de los documentos del Magisterio amplía mucho nuestro horizonte de pensamiento y permite que la reflexión pueda seguir avanzando.

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febrero 14, 2009

DEBATIENDO SIN CENSURA


Luego de PRESENTAMOS UNA SERIE ESPECIAL DE POST, incluimos EXPRESADO OPINIONES de acuerdo a un aporte de Graciela (ARG) y ahora damos paso a Juan (Rumania) quien tiene un enfoque diferente.

Esto lo aclaramos para seguir una verdadera secuencia.

Los debates son enriquecedores siempre, pero cuando cada uno puede expresarse con libertad, como sucede siempre en La Barca, el resultado es sensacional, queda abierto a quienes nos vistan saquen sus conclusiones y simplemente: de eso se trata.

Juan dice:

No estoy de acuerdo con Graciela.

Parece confundir dualismo con el derecho a ejercer el sexo en cualquier circunstancia. Y eso no es la doctrina.

Si bien el dualismo (entendido como que el cuerpo es malo) es doctrina teológica contraria a la Iglesia desde todos los tiempos, el matrimonio legítimo y para la Iglesia canónico es el único lugar donde se debe practicar.

Lo demás sería tanto como validar toda unión sin más, y eso no es justo.

Por tanto la Iglesia permite y admira y afirma que el matrimonio, cuya materia sacramental es la voluntad, el amor, de los cónyuges, es un sacramento instituido por Jesucristo. Sanado de raíz del pecado original.

Por eso dice Cristo, pero al principio no fue así. Se permitió el divorcio por la dureza de vuestros corazones... Pero lo que Dios ha unido, no lo separen los hombres.

Por eso yo por la gracia de Dios vivo sin sexo, como hermano, dentro de un segundo matrimonio, por haber entendido que mi pecado no debe tener consecuencias con los hijos habidos.


He pedido perdón por mis pecados, y vivo así, con amor de hermano, de común acuerdo, y con discreción comulgo y vivo todos los sacramentos.

Lo demás son situaciones que la Iglesia comprende, para un bien mayor, pues somos bautizados, y, por tanto, Iglesia, pero dejando claro que al principio no fue así, tanto para darme a mi la oportunidad de vivir la castidad en esta nueva unión, como para exigir que los divorcios vinculares del matrimonio no son válidos.

Juan


COMENTARIO


Las decisiones personales son patrimonio exclusivo de cada uno por lo no hace falta coincidir o disentir con cada cual, pero hay algunos matices que si introduciremos.

Representa un análisis parcializado y por ende incompleto de la realidad ,creer que las relaciones maritales dentro del matrimonio son libres y sin condicionamientos.

Eso no es así y en este blog ya lo hemos tratado con suficiente amplitud como para no repetirlo. La Iglesia, nuestra Iglesia, permite las relaciones carnales únicamente con fines pro creativos, por lo que se opone a cualquier método artificial que sirva para evitar los embarazos, desde preservativos, anticonceptivos, dispositivos de diferente tipo y obviamente el aborto, con lo cual la situación se reduce a practicarlo (aunque la definición no sea muy catedrática) en aquellos días en que la mujer está en un período infértil.

Algo así como amar con almanaque.


Con lo que cualquier error de fechas o modificación del período menstrual podría disparar la población en algunos miles de millones de habitantes.


Afortunadamente los católicos de matrimonio sacramental son tan precavidos y exactos con sus estimaciones de tiempo y espacio que a lo largo de su vida de fertilidad sólo tienen una cantidad muy pequeña de hijos, al menos a juzgar por lo que dicen algunos que hacen ostentación de cumplimiento, y exhiben como mérito que tienen en promedio 5 hijos y no escasos 4, como es mi caso.


Es recomendable leer todo el catecismo y al verificar cuales cosas son aceptadas y cuales no, más de uno se llevaría una sorpresa, pero de eso no se habla. Con relación a la exigencia catacúmbica de recibir los Sacramento sin causar escándalo y pidiendo disculpas por mi ignorancia, como decía Jorge Luis Borges, no lo entiendo.

Una decisión personal, llena de compromiso, quizás repleta de esfuerzos, que deba ser ocultada por el que dirán es sorprendente, debería ser público y notorio, debería ser causal de nombramiento de Ministro de la Eucaristía, debería ser un ícono en cada celebración, pero por el contrario hay que hacerlo casi en secreto.


Mientras que estas situaciones se mantienen tenemos, en el reverso de la moneda, que asistir a Nulidades exprés de ricos y famosos y de algunos no tan famosos ni tan ricos, pero si hijos de monaguillos de papel mojado, que por algún designio divino han logrado demostrar situaciones preexistentes inverosímiles.
Así las cosas, para todos hay un lugar en este mundo y en el otro también, de eso se trata la Misericordia, la verdadera, no la de papel mojado
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DESDE ESTOS PAISES NOS VISITAN. A POCO LO IREMOS POBLANDO (Este lo iniciamos el 26/11/13)