ASI SOMOS

Algunos nos llaman adúlteros, nosotros preferimos definirnos como:

católicos por el bautismo, comprometidos por la fe, independientes porque nadie nos ha lavado el cerebro, divorciados por que las circunstancias de la vida nos han llevado a un fracaso y en nueva unión porque creemos firmemente en la familia como célula básica de la sociedad y hacemos de la Comunión Espiritual nuestro alimento del alma y porque nos sometemos al Fuero Externo.

Todo esto aunque los retrógrados y preconciliares nos digan simplemente ADULTEROS.
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marzo 09, 2009

¿EL ABRAZO QUE NO LLEGA? (Parte 1 de 9)


Esta maravilla que queremos compartir nos las ha enviado Graciela desde Bs. As. (ARG) y ha recorrido varios miles de km, hasta que llega a La Barca y recorrerá varios miles más a partir de este momento.

Les contaremos el trayecto:

Un sacerdote amigo de Graciela que está en estos momentos en España haciendo una maestría en espiritualidad bíblica le envió este artículo, cruzó el Atlántico de ida, con su envío, volvió a cruzarlo de vuelta, desde Valencia nos comunicamos con la editorial en Cantabria, luego con el director de la revista en Valladolid, acontinuación mandamos los post a Madrid para que los revisara el Autor, y con la aprobación de todos ahora lo compartimos.


Es casi imperdonable no leerlo y difundirlo, quizás sea uno de los más elocuentes testimonios que hayamos publicar en La Barca.

Como es extenso, lo hemos dividido en 9 partes, esperemos que lo disfruten tanto como nosotros:



Atención pastoral a católicos divorciados y vueltos a casar


«Son personas como nosotros, que han sufrido más que nosotros y que, sin duda, también nos superan en fuerza creyente, en capacidad de aguante y sufrimiento y en amor a una Iglesia que a menudo parece no entenderles» B. HÁRING,

¿Hay una salida? Pastoral para divorciados, Herder, Barcelona 1990, p. 15.


Antes de empezar, una aclaración.

Estas páginas pretenden ser una humilde reflexión pastoral que trata de presentar preguntas y tentativas de respuesta para que los cristianos podamos facilitar el que la vida, la misericordia, la liberación y la reconciliación de Jesús lleguen en toda su plenitud a los divorciados, y ...
puedan éstos ser así mediadores del Resucitado y de lo que caracteriza su modo de ser: el discernimiento, la decisión, el desenmascaramiento, la liberación, la reconciliación, la paz, el don de la vida

Para el lector interesado en profundizar en el tema de este artículo desde los ámbitos canónico y pastoral, le resultarán imprescindibles, a mi juicio, las aportaciones de José Mana DÍAZ MORENO, SJ.

Por citar sólo tres de sus escritos:


«El fracaso de los matrimonios canónicos. Notas para una reflexión cristiana »: Vida Nueva 2.242 (22-07-2000), pp. 22-32;

«Actitud cristiana ante los divorciados. Anotaciones personales»
: 5a/ Terrae 87/7 (julio-agosto 1999), pp.543-553;

«Los matrimonios fracasados, vertiente canónica y pastoral», en (AA.VV.)
Jornadas sobre la familia, Compañía de Jesús, Alcalá de Henares 1998, pp. 76-91.

[En las actas de dichas Jornadas (pp. 92-104), y bajo el título «Conflictividad matrimonial: visión seglar»,
Cristina GUZMÁN, abogada rotal y matrimonialista, aporta una interesante reflexión personal en torno a lo que una separación conyugal provoca en los miembros de la pareja, reflexión que completa en el artículo que escribe en el presente número de 5a/ Terrae].

Otro material muy valioso para el tema que nos ocupa lo constituye la obra de F.R. AZNAR y J.R. FLECHA, Divorciados y Eucaristía, Universidad Pontificia de Salamanca, Salamanca 1996.


Fuente:

Revista Sal Terrae
, Nº 93 (2005) páginas 963-974,
Artículo: ¿El abrazo que no llega?
Autor: Pablo Guerrero Rodríguez SJ
Asesor familiar. Madrid.


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¿EL ABRAZO QUE NO LLEGA? (Parte 2 de 9)


En este post, el autor nos invita a reflexionar juntos respecto de los sentimientos que abundan en los que habiendo pasado por el divorcio y su relación con su fe.

Se trata de preguntarnos juntos:


¿Qué les sucede a los divorciados, a los que no resulta fácil vivir con normalidad y plenitud su vida cristiana?
¿En qué consiste su pecado? ¿Qué deben tener en cuenta y hacer las personas con responsabilidad para que su discernimiento y su decisión, además de desenmascarar una situación de pecado que paraliza, faciliten la liberación, la vida y la reconciliación que Jesús, el Cristo, ofrece hoy y siempre?

Porque, «desgraciadamente, en nuestra comunidad, junto a la disponibilidad a la compasión hacia las personas en situaciones difíciles, existe todavía también mucha dureza e intransigencia.

No raramente se juzga y se condena sin consideración y por oídas, sin considerar las penas particulares de cada uno y los trágicos acontecimientos de la vida»
Obispos de la provincia eclesiástica del Oberrhein (Alemania), «Acompañamiento pastoral de los divorciados»: Ecclesia 2.705 (08-10-1994), p. 29 [1.517]. .

Hoy, como hace dos mil años, hay una manera de mirar que nos hace pensar: «éste, si fuera profeta, sabría quién y qué tipo de mujer es la que lo está tocando, porque es una pecadora».


Pero también hoy es posible mirar con los ojos del Maestro y escuchar, en el fondo de nuestro corazón sus palabras de consuelo y liberación: «sus muchos pecados quedan perdonados, porque ha amado mucho».


Así lo leemos en el capítulo 7 del evangelio de Lucas.


El fariseo ve frente a sí a una pecadora, una oveja negra, una escoria...
Jesús ve a una persona (ve a una hija y a una hermana).

El fariseo la ve «haciendo cosas». Jesús la ve «amando».

El fariseo la había condenado antes incluso de que hubiera entrado en su casa. Jesús la acoge y la abraza.

Sin duda, se trata de dos miradas completamente distintas que tienen su origen en dos corazones muy diferentes.

Este artículo, pues, es una tentativa de poner voz a personas concretas, con problemas, biografías, deseos, fracasos y éxitos concretos.

Personas profundamente buenas. Todos las conocemos.

Hoy las encontramos en casi todas las familias. Son personas que se sienten incomprendidas.
Personas que son conscientes de lo difícil de su situación.

Personas que, en muchos casos, han vuelto a casarse para proteger a sus hijos, para intentar que crezcan en un ambiente de amor, para ofrecerles los frutos que ese nuevo amor genera...

Ellos y ellas tienen miradas concretas y sed de felicidad, de cariño, de ser abrazados de verdad, de ser acogidos y comprendidos.

Son personas que han «muerto», pero que también han resucitado.

Porque «divorcio significa derrota y fracaso, pero también puede significar victoria y éxito. Significa pena y dolor, pero también curación, perdón y paz.

Significa rechazo, pero también puede significar aceptación.

Significa pérdida de esperanzas y final de sueños, pero también puede significar una nueva vida, nuevas esperanzas y nuevos sueños.

En una palabra, el divorcio significa muerte, pero también puede significar resurrección»

J. Hosi E, Con los brazos abiertos. Católicos, divorcio y nuevo matrimonio. Sal Terrae, Santander 2001, p. 11.


Fuente:

Revista Sal Terrae
, Nº 93 (2005) páginas 963-974,

Artículo: ¿El abrazo que no llega?
Autor: Pablo Guerrero Rodríguez SJ
Asesor familiar. Madrid.
.

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¿EL ABRAZO QUE NO LLEGA? (Parte 3 de 9)


En este post, el autor nos comparte su testimonio, donde nos muestra los errores en los cuales, a veces, nos pueden hacer caer.

Una de las experiencias más impactantes de mi vida como sacerdote fue hace unos años, cuando una mujer se me acercó a pedir consejo sobre si debía asistir o no a la boda de su hija.

Esta iba a contraer matrimonio civil con un divorciado.

Quien me hacía la consulta creía que su fidelidad a la Iglesia le hacía imposible asistir a la boda.

Había hablado con otro sacerdote, y éste le había dicho que ni ella ni su marido deberían ir de ningún modo a esa ceremonia.

Para rematar la «faena », aquel sacerdote le había dicho que...
tanto su hija como su futuro yerno estarían excomulgados.

El dolor que sentía aquella madre al creer que su fe entraba en colisión con el cariño hacia su hija me hizo sentir vergüenza...

¡Cuánto daño podemos hacer los curas a las personas buenas!


¿Qué hemos hecho y dicho para que una madre se plantee no estar presente en uno de los momentos más felices e importantes de la vida de su hija?


Cuando le pregunté si sería capaz de no tomar en sus brazos a un nieto nacido de esa unión, se echó a llorar.


Hoy es la orgullosa abuela de una nieta preciosa, y su yerno, más que yerno, es un hijo tanto para ella como para su marido.

Sin duda, fue capaz de mirar a su hija y a su yerno como Jesús lo habría hecho.

Y es que la mirada del Señor se parece mucho a la de una madre.

Y no es casualidad que los cristianos seamos invitados a amar a la Iglesia como una madre, porque lo es y está llamada a serlo día a día, todos los días.


Fuente:


Revista Sal Terrae
, Nº 93 (2005) páginas 963-974,

Artículo: ¿El abrazo que no llega?
Autor: Pablo Guerrero Rodríguez SJ
Asesor familiar. Madrid.


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¿EL ABRAZO QUE NO LLEGA? (Parte 4 de 9)


En este post, el autor nos direcciona hacia un excelente documento (el cual hemos publicado muy recientemente) y nos regala un análisis complementario, de modo que no perdamos ningún detalle.

Cuando los sueños mueren

En 1982, los obispos de Nueva Zelanda escribieron una declaración sobre la atención pastoral a los católicos separados y divorciados; meses después, la hizo suya la Conferencia Episcopal Australiana.

Su título: Cuando los sueños mueren.

Constituye, a mi juicio, el documento más hermoso dirigido a aquellos que padecen el dolor y la pérdida de una ruptura matrimonial.

El texto íntegro de dicha Declaración puede encontrarse en J. HOSIE, op. cit., pp. 93-102.

Su punto de partida es claro: «la doctrina de la Iglesia sobre la indisolubilidad y la fidelidad matrimonial no debe separarse de su doctrina sobre la necesidad de mostrar compasión y comprensión hacia quienes se encuentran en cualquier clase de dificultad».

Y es que «las personas compasivas muestran el rostro de Dios a un mundo en el que son muchos los que se ven afligidos por la tristeza, la duda y el miedo».

En dicho documento, y por eso hago referencia a él, presenta el divorcio como la muerte de un sueño y como tiempo para el duelo...

Demasiado a menudo, no prestamos atención a la situación real de las personas que se divorcian.

Todos los estudios realizados hasta el momento consideran la separación-divorcio como una de las tres situaciones más estresantes y Esto saldra antes del leer mas

dolorosas a las que se enfrenta un ser humano.

Las otras dos situaciones son la muerte de un hijo y la muerte del cónyuge.

En la mayoría de los estudios se sitúa el divorcio por encima de la muerte del cónyuge.

En el caso de las mujeres, en todos los estudios, la situación más dolorosa es la muerte de un hijo.

Desde mi experiencia profesional, coincido plenamente con la opinión de John Hosie en lo relativo a que «muy pocos, fuera de los que se han divorciado, pueden apreciar realmente que se trata de una de las peores experiencias que pueden sucederle a uno.

El dolor que produce es perfectamente comparable al provocado por la muerte del cónyuge.

Pero, además de este sentimiento, pueden producirse otros (fracaso, vergüenza, culpabilidad, rabia...) verdaderamente abrumadores.

Los divorciados sienten como si se ahogaran y como si nadie pareciera saberlo o preocuparse por ello» Ibid., pp. 21-22.

Otros sentimientos que aparecen a menudo en la experiencia de las personas divorciadas es la soledad y el abandono.

Los amigos y la familia no saben bien qué hacer y, en muchos casos, se dividen, se «retiran» o, peor aún (si cabe) juzgan y condenan.

En los momentos en que más necesitan ayuda, se sienten más abandonados y vulnerables.

Hay autores que hablan incluso del «estigma del divorcio». Algunos creyentes perciben esta sensación de abandono e incomprensión también en la Iglesia.

En algunos casos, incluso, se sienten maltratados por los tribunales eclesiásticos cuando acuden a iniciar un proceso de nulidad matrimonial. Es de justicia señalar que en nuestro país abundan tribunales eclesiásticos que se esfuerzan por atender con cariño, profesionalidad y delicadeza a las personas que inician un proceso de nulidad.

Es tarea de las personas que ejercemos ministerios pastorales informar verazmente sobre lo que significa un proceso de nulidad y contribuir así a acabar con una (en la mayoría de los casos injustificada) «leyenda negra» sobre dichos procesos.

De todas formas, tal y como han señalado numerosos obispos, teólogos y canonistas, los tribunales eclesiásticos necesitan «agilizar» y «humanizar» aún más los procesos de nulidad matrimonial.

La Iglesia, que por vocación debe ser lugar de acogida para los que están en necesidad, no acierta en ocasiones a abrazar a los hermanos y hermanas que sufren a causa del divorcio.

Y es que no hay abrazos a medias...

Este sentimiento de abandono e incomprensión (en la que, como he dicho, es probablemente la circunstancia más dolorosa que han vivido hasta ese momento) se acrecienta en el momento en que contraen segundas nupcias sin haber obtenido la nulidad del primer matrimonio.


Fuente:

Revista Sal Terrae, Nº 93 (2005) páginas 963-974,
Artículo: ¿El abrazo que no llega?
Autor: Pablo Guerrero Rodríguez SJ
Asesor familiar. Madrid. .

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¿EL ABRAZO QUE NO LLEGA? (Parte 5 de 9)


En este post, el autor nos ofrece varias aclaraciones, que cuanto menos nos deberían generar mucha paz interior, esa que a veces nos se nos nubla por recomendaciones equivocadas.

Divorciados y comunión

«En lo necesario, unidad; en lo discutible, libertad; en todo, CARIDAD»
(SAN AGUSTÍN).

Antes de seguir, puede ser necesario aclarar un par de puntos, ya que en ocasiones, incluso en algunas homilías, se escuchan frases que son fruto, cuando menos, de la más profunda ignorancia.

Primero, los católicos divorciados gozan de una plena y absoluta unión con la Iglesia, no están excomulgados y pueden recibir la comunión eucarística.

Es decir, en lenguaje claro y simple, el divorcio no es pecado.

La persona divorciada, por el mero hecho de serlo, no está en una «situación irregular».


Esto, hay muchos católicos que, desgraciadamente, no lo saben.


Y lo que es más grave: hay sacerdotes que no lo predican.


Segundo, los católicos divorciados y casados de nuevo sin obtener la nulidad de su primer matrimonio no están excomulgados.

Más aún, es tarea de los pastores y de toda la Iglesia procurar
«con solícita caridad que no se consideren separados de la Iglesia, pudiendo y aun debiendo, en cuanto bautizados, participar en su vida».

Existe la petición expresa de que «se les exhorte a escuchar la Palabra de Dios, a frecuentar el sacrificio de la Misa, a perseverar en la oración, a incrementar las obras de caridad y las iniciativas de la comunidad a favor de la justicia, a educar a los hijos en la fe cristiana, a cultivar el espíritu y las obras de penitencia para implorar de este modo, día a día, la gracia de Dios».


Se constata el deseo y la petición de que «la Iglesia rece por ellos, los anime, se presente como madre misericordiosa y así los sostenga en la fe y en la esperanza» [todos los entrecomillados pertenecen a la exhortación apostólica Familiaris Consortio, n. 84].


Evidentemente, desde la doctrina de la Iglesia se anima a los creyentes en situación «irregular» (divorciados y vueltos a casar) a solicitar la anulación de su primer matrimonio, para así poder participar de nuevo en la comunión eucarística.

Pero ¿qué ocurre cuando no es posible obtener la anulación?

Existen muchos casos posibles: ausencia o fallecimiento de testigos, negativa de los testigos a ser entrevistados, deseo de no «dañar» la fama del otro cónyuge, deseo de no someter a familiares a interrogatorios, ignorancia sobre los procedimientos a seguir, párrocos demasiado ocupados en otras tareas, abogados poco competentes, funcionarios eclesiásticos poco comprensivos, personas que están subjetivamente seguras en conciencia de que su anterior matrimonio nunca había sido válido y que no pueden demostrarlo.

Para el tema, tan importante como discutido, de las llamadas «soluciones en el fuero interno», así como para conocer la fraternal polémica entre los obispos del Oberrhein (Mons. Oskar Saier, Mons. Karl Lehmann y Mons. Walter Kasper) y la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, cf. nota 2. Sólo cito casos de los que conozco ejemplos concretos; sin duda, personas con más experiencia que yo en el tema se habrán encontrado con una diversidad de casos aún mayor.

En cada ejemplo concreto se trata de personas concretas, con vidas concretas, con sueños concretos, con sufrimientos -bien lo sabe Dios muy concretos. ¿Qué hacemos? ¿Qué debe hacer la Iglesia en estos casos?

No hace mucho, una persona en esta situación me preguntaba: ¿qué pecado hemos cometido que no pueda ser perdonado?; ¿qué es lo que causa tanta incomodidad de nuestra situación?; ¿por qué los que interpretan el Evangelio se toman tan al pie de la letra algunos textos y «se saltan a la torera» otros?


Fuente:

Revista Sal Terrae, Nº 93 (2005) páginas 963-974,
Artículo: ¿El abrazo que no llega?

Autor: Pablo Guerrero Rodríguez SJ

Asesor familiar. Madrid.


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¿EL ABRAZO QUE NO LLEGA? (Parte 6 de 9)


En este post, el autor nos muestra diferentes grupos de personas que conviven con la imposibilidad de acceder a la Eucaristía y remarca la posición de la Iglesia

¡La paz esté con vosotros!


Con estas palabras de consuelo y liberación comienza el mensaje de la XI Asamblea General ordinaria del Sínodo de los obispos, La eucaristía: Pan vivo para la paz del mundo.

Es un documento hermoso, lleno de esperanza y de «evangelio».

Es el fruto escrito de un momento importante de la vida de la Iglesia, de su reflexión y de su oración.

En él, los padres sinodales nos anuncian y dan testimonio de que hoy, como siempre, «Cristo vive en su Iglesia».

Lo mejor, como es lógico, es que se lea el documento en su integridad (no es bueno conformarse con los titulares de los periódicos).

Yo voy a centrarme en dos números de dicho documento, por su relevancia para el tema de este artículo.

En primer lugar, el número 15 (ambos números serán transcritos literal e íntegramente): «Conocemos la tristeza de quienes no pueden recibir la comunión sacramental por causa de...
una situación familiar no conforme con el mandamiento del Señor (cf. Mt 19,3-9).

Algunas personas divorciadas y vueltas a casar aceptan con dolor no poder comulgar sacramentalmente y lo ofrecen a Dios.

Otras no entienden esta restricción y viven una gran frustración interior.

Aunque no estemos de acuerdo con su elección (cf. Catecismo de la Iglesia Católica, 2.384), reafirmamos que no son excluidos de la vida de la Iglesia.

Les pedimos que participen en la Misa dominical y escuchen frecuentemente la Palabra de Dios para que alimente su vida de fe, de caridad y de conversión.

Deseamos decirles que estamos cercanos a ellos con la oración y la solicitud pastoral. Juntos pedimos al Señor obedecer fielmente a su voluntad».

Este número es el que se dedica explícitamente al tema de la recepción de la comunión de los divorciados que se han vuelto a casar.

En él se recoge, básicamente, la doctrina del n. 84 de la Familiaris Consortio.

Es innegable que los padres sinodales siguen afirmando que aquellos en una situación familiar no conforme con el mandamiento del Señor (se cita el pasaje en el que Jesús condena el repudio) no pueden recibir la comunión sacramental.


Fuente:

Revista Sal Terrae, Nº 93 (2005) páginas 963-974,
Artículo: ¿El abrazo que no llega?

Autor: Pablo Guerrero Rodríguez SJ

Asesor familiar. Madrid.


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¿EL ABRAZO QUE NO LLEGA? (Parte 7 de 9)


En este post, el autor nos habla con fraterna misericordia, con comprensión y con una interpretación excelente respecto de la posición en la que nos encontramos y el alcance de nuestro padecer.

Pero, junto a esto, me gustaría señalar tres cosas.

Primero, la referencia a tres de los sentimientos que afectan a las personas divorciadas: tristeza, dolor y frustración interior.


Segundo, la afirmación tajante de que no son excluidos de la vida de la Iglesia.

Tercero, se afirma, también de modo innegable, la cercanía de los pastores a las personas divorciadas.

Leamos ahora el número 23: «Deseamos dirigir una palabra especial a todos los que sufren, especialmente los enfermos y discapacitados que están unidos al sacrificio de Cristo por su sufrimiento (cf. Rm 12,2).

Por el dolor que sentís en vuestro cuerpo y en vuestro corazón, participáis de manera singular en el sacrificio de la Eucaristía como testigos privilegiados del amor que de ella deriva.

Estamos seguros de que en el momento en que experimentamos la debilidad y nuestros propios límites,...
la fuerza de la Eucaristía puede ser una gran ayuda.

Unidos al misterio pascual de Cristo, encontramos la respuesta a las cuestiones candentes del sufrimiento y de la muerte, sobre todo cuando la enfermedad toca a niños inocentes.

Nos sentimos cercanos a todos vosotros, pero especialmente a los moribundos que reciben el Cuerpo de Cristo como viático para su último paso al Reino».

Después de lo dicho en el número 15, ¿cabe alguna duda sobre el hecho de que las personas divorciadas forman parte de «las personas que sufren»? ¿Puede pensar alguien que los padres sinodales han querido excluir a las personas divorciadas?

Dicho de otro modo, lo que se dice en este número ¿no se está diciendo también para las personas divorciadas, especialmente para las que se han separado sin culpa por su parte?

Si esto es así, por el dolor que sienten en su corazón, ¿no «participan de manera singular en el sacrificio de la Eucaristía, como testigos privilegiados del amor que de ella deriva»?

En un momento en el que, sin duda, experimentan la debilidad y sus propios límites, ¿se les va a negar «la fuerza de la Eucaristía», que, sin lugar a dudas, «puede ser de gran ayuda»? Así pues, ¿cómo podemos colaborar para que ese hermano y esa hermana concretos sientan que la paz está con ellos? ¿Cómo deben los pastores mostrar su cercanía?

Entiendo que son preguntas no fáciles de contestar. «Ciertamente, una cosa debe quedarnos clara: una solución sencilla y neta de las complejas situaciones de los divorciados que se han vuelto a casar no puede existir». Obispos de la provincia eclesiástica del Oberrhein, op. cit, p. 29 [15171]


Fuente:

Revista Sal Terrae,
Nº 93 (2005) páginas 963-974,

Artículo: ¿El abrazo que no llega?

Autor: Pablo Guerrero Rodríguez SJ

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¿EL ABRAZO QUE NO LLEGA? (Parte 8 de 9)


En este post, el autor plantea sus dudas, muy legítimas por cierto, respecto de la situación en la que nos encontramos y sin ambigüedades define su posición, la cual recibimos con gozosa esperanza que un día se convierta en una realidad para el reencuentro definitivo.

Entiendo el ideal y entiendo que debe ser buscado, deseado y «luchado».

Entiendo la necesidad de normas generales «El derecho canónico, sin embargo, puede instituir sólo una norma generalmente válida, no puede reglamentar todos los casos individuales, a veces muy complejos.

Por este motivo se aclarará, en el coloquio pastoral, si lo que vale en general, resulta verdadero también en la situación concreta»: ibid., p. 29 [1.517].


Pero, verdaderamente, ¿no debería la aplicación a los casos concretos estar marcada por la misericordia? ¿Y no es la misericordia el regalo que Dios nos hace de poner su corazón al lado de nuestras miserias y de nuestro dolor?

Usando palabras de B. Haring, B. HARING, op. cit., p. 10.

¿no deberíamos procurar «ante todo y en definitiva que la Iglesia en su existencia toda, en su aplicación de la ley de Cristo y en su dedicación a los heridos o fracasados, sea cada vez en mayor medida el sacramento visible de la misericordia y la reconciliación de Cristo»"?

Considerar los casos particulares.

«Los pastores, por amor a la verdad, están obligados a discernir bien las situaciones.

En efecto, hay diferencia entre los que sinceramente se han esforzado por salvar el primer matrimonio y han sido abandonados del todo injustamente y los que, por culpa grave, han destruido un matrimonio canónicamente válido.

Finalmente, están los que han contraído una segunda unión en vistas a la educación de los hijos, y a veces están subjetivamente seguros en conciencia de que el precedente matrimonio, irreparablemente destruido, no había sido nunca
válido»: Familiaris consortio, 84.

, mirar con cariño y ternura el dolor de las personas concretas y, desde ahí, interpretar la ley, pronunciar una palabra de consuelo y liberación, hacer partícipes a estos hermanos que sufren del Pan partido, repartido y compartido... ¿es relativismo?; ¿es laxismo moral? Yo creo que no.

Al contrario, ¿no deberíamos preguntamos si no estamos corriendo el riesgo de caer en un tuciorismo desencarnado, en un rigorismo moral que, en lugar de transparentar al Dios de la vida, lo hace opaco a la vida de algunos de sus hijos e hijas?

Debo reconocer que me ponen muy nervioso las personas que ponen la ley antes que las personas (quizá porque yo mismo lo hago).

Y creo que el Dios de Jesús no entiende mucho de eso de «respetar el sábado», De lo que entiende nuestro Dios es de amor misericordioso, es decir, de ternura y sensibilidad (cf. Dives in misericordia, 14).

Llegados a este punto, puede sernos de ayuda escuchar de nuevo las palabras de los obispos neozelandeses y australianos: «sed especialmente respetuosos de la conciencia y las convicciones de los demás.

Cuidad de no imponer excesivas cargas, para no aislar más a quienes ya están solos ni permitir que nuestra propia ignorancia o nuestros prejuicios bloqueen el poder sanante y vivificador del Espíritu Santo». Conferencia Episcopal de Nueva Zelanda, Cuando los sueños mueren, en J. HOSIE, op. cit., p. 101.


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Revista Sal Terrae, Nº 93 (2005) páginas 963-974,
Artículo: ¿El abrazo que no llega?
Autor: Pablo Guerrero Rodríguez SJ
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¿EL ABRAZO QUE NO LLEGA? (Parte 9 de 9)


En este post, el autor nos da su entrega final de este excelente artículo, compartiendo con todos su pensamiento, con el cual difícilmente algún católico divorciado en nueva unión, de cualquier lugar del mundo pueda sentirse que no representa su propio sueño, su ilusión y fundamentalmente su necesidad.

Me gustaría terminar con otras palabras del mismo autor con el que comenzaba este artículo.

Todos los que tenemos alguna responsabilidad en la Iglesia, por pequeña que sea, deberíamos preguntarnos con la mano en el corazón y con el corazón cerca del Señor si «la exclusión de los sacramentos de la Iglesia de unas personas que se han separado sin culpa por su parte, y viven en un segundo matrimonio humanamente bueno, [...] puede hoy en día aportar algo en orden a reforzar la lealtad al vínculo indisoluble del matrimonio o fortalecer a los cristianos frente a la tentación». B. HÁRING, op. cit, p. 136.

Ojalá que juntos, como «Pueblo de Dios en marcha», hagamos vida...
en la vida de las personas divorciadas, las palabras que rezamos al celebrar la Eucaristía, recordando que Jesús es modelo de caridad: «Él manifiesta su amor para con los pobres y los enfermos, para con los pequeños y los pecadores.

Él nunca permaneció indiferente ante el sufrimiento humano; su vida y su palabra son para nosotros la prueba de tu amor; como un padre siente ternura por sus hijos, así tú sientes ternura por tus fieles». (Plegaria Eucarística V/c)

Porque, como bien sabía San Juan de la Cruz, al caer de la tarde, (a TODOS) sólo nos examinarán de amor.


Fuente:


Revista Sal Terrae,
Nº 93 (2005) páginas 963-974,

Artículo: ¿El abrazo que no llega?
Autor: Pablo Guerrero Rodríguez SJ
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marzo 03, 2009

OPINION RESPECTO DE UNA ENTREVISTA


Como reflexión al post ENTREVISTA CONFLICTIVA, desde Buenos Aires (ARG) Graciela, nos brinda su punto de vista sobre las opiniones del cuestionado teólogo, las que compartimos para que cada uno saque sus propias conclusiones.

Por si no conoces quien es Hans Kung, o no leiste la entrevista, te recomendamos que 1º veas el post siguiente, donde se brinda información al respecto, ya que el presente es una opinión respecto del teólogo entrevistado.


Graciela dice:


El sacerdote y teólogo Hans Küng es uno de los pensadores más relevantes que tenemos en la Iglesia. Ha sido reconocido mundialmente no sólo por sus reflexiones teológicas, de gran altura y profundidad, sino por sus contribuciones al diálogo interreligioso y a la paz mundial, habiendo recibido distinciones de la más variada índole.

Paradójicamente,

el Vaticano le ha prohibido enseñar como teólogo "católico", porque algunas de sus ideas son contrarias a la doctrina del Magisterio.

Esta "pobreza de miras" de la Iglesia es lo que le impide avanzar al mismo paso que la Humanidad, y así los católicos siempre estamos perdiendo el tren de la historia en aras de una obediencia ciega que conduce al estancamiento y a la pérdida de vitalidad, generando mucho sufrimiento absurdo y una imposibilidad de adaptarse a los problemas reales y urgentes del Pueblo de Dios.

El "prestar más atención" a estos grandes teólogos no sólo trae aire fresco a la Iglesia, sino que siempre ayuda a abrir la inteligencia y el corazón para "comprender mejor" el mensaje de Cristo y la realidad.

Quiera Dios que el Espíritu Santo nos envíe muchos "Küngs" y muchos "Martini" a la Iglesia, y menos "Lefebvres", "Williamsons" y compañía.

Los primeros nos ayudan a pensar mejor. Los últimos llegan a causar mucha vergüenza e indignación, y no aportan nada bueno al Pueblo de Dios.

Hago votos para que con la misma prontitud con que se han levantado las excomuniones a estos sacerdotes ultraconservadores, se levante la prohibición de enseñar a tantos teólogos católicos, como Hans Kúng, en cuyas espaldas pesan estas lamentables decisiones vaticanas.

Un saludo cordial desde Argentina,

Graciela


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febrero 25, 2009

CON LA BARCA CRUZAMOS EL ATLANTICO


Ante el planteo sobre la catolicidad de La Barca, desde Buenos Aires (ARG) Graciela nos aporta su punto de vista.

Ahora esperamos el vuestro, para ir definiendo ”el perfil” de quwe hablaba el artículo que hemos posteado.

Nos dice: (recuerden pinchar en leer mas para ver todo y luego Volver atrás, para regresar al blog)

"La Barca " es un blog absolutamente "católico".

El hecho de que esté abierto a todas las opiniones, sin censuras, es una prueba más de su catolicidad.


La "diversidad" dentro de la Iglesia viene del mismo Espíritu, que por su misma naturaleza justamente logra la comunión entre las personas más distintas y entre los pensamientos que "parecen" más encontrados.

La "Verdad" no la posee nadie sobre esta tierra, sencillamente porque ninguno tiene la absoluta posesión de todas las variables en cada cosa, en cada cuestión y en cada circunstancia.

La verdad se va "descubriendo" de a poco, a lo largo de toda la historia, entre todos, con la ayuda del Espíritu de Dios.

Los que se han creído los "poseedores absolutos de la verdad", han terminado sometiendo a sus hermanos en aras de ideologías que nada tiene que ver con el Dios de Jesucristo, sino con "ideas de dios" deformadas y acomodadas a los caprichos del que tiene el poder del momento.

La historia de la humanidad da cuenta de ello, también la historia de la Iglesia, lamentablemente.

Por otro lado, el ser "católico" no implica de ninguna manera una obediencia ciega y muda a la autoridad Papal y Magisterial, pues como cristianos bautizados, todos participamos del "sensus fidei" que nos permite saber, como por instinto, cuando algo va contra el Evangelio y cuando no, por más que lo afirme una autoridad, con la cual podemos "disentir humilde y respetuosamente", como lo hacemos cuando algo atenta contra el sentido común, contra la razón y contra la más pura caridad.

Así que ningún "católico" debe asustarse por la diversidad de ideas que surgen de este blog, creyendo que en la Iglesia debe existir el "pensamiento único".

Si fuera así, la teología como ciencia, no tendría ningún sentido, porque no podría avanzar, y se convertiría en una mera repetición de dogmas y reglas del pasado.

Justamente su cometido principal es "actualizar" el mensaje del Evangelio, adaptándolo al momento presente.

Saludos cordiales,

Graciela

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febrero 23, 2009

UNA LUZ EN LA OSCURIDAD


Desde Puerto Rico, Daniel nos envió un comentario, que es una bocanada de aire fresco, algo que nos hace pensar que nuestro mensaje se entiende y que interpreta de un modo claro el porque de La Barca y las verdaderas razones que nos movilizan.

Opiniones como esta, nos renuevan la alegría.

Su blog, SOMOS MAS QUE DOS (www.daniel-mora.blogspot.com) hace tiempo que lo tenemos en nuestra lista de BLOGS AMIGOS y vemos que no nos hemos equivocado.


Referido al post SPAM nos dice:

Es cierto lo que dice Saulo, quien ha sido casado por la iglesia, se divorcia y forma un nuevo hogar, está en una situación "irregular" que, de acuerdo al magisterio de la Iglesia, no puede acceder a los sacramentos.

Pero eso está muy claro para quienes escriben este blog.

Estoy consciente que puede ser frustrante, aunque sólo para el ego, que una persona utilice el blog de uno no para comentar sobre la entrada, sino para hacer publicidad de una causa, pero al mismo tiempo es un honor que utilicen el blog de uno para difundir un mensaje.

Personalmente, no veo necesario establecer un día para celebrar los matrimonios católicos de nueva unión, así como está escrito pareciera alentar a que los católicos puedan divorciarse y volverse a casar y ese no es el fin, la idea es que quien se casa por la iglesia, ante Dios, lo haga para toda la vida, sino pensamos así, estamos creyendo a medias.

No es alentar el divorcio y luego la nueva unión como si nada.

Como creo que interpreto muy bien el sentir de quienes escriben este blog, es bueno que compartan su angustia en tener que poner fin a la unión que ante Dios juraron para toda la vida, y que muchas veces es imposible e inhumano cumplir.

Creo que ese día es más bien una celebración de la esperanza, porque hay amor después de la pérdida, del fracaso, es una celebración para decir que se puede tener esperanza, que se alienta a permanecer unidos a los que están casados y que aquellos que se han divorciado después de duras vivencias, no se sientan solos, que pueden sentir que hay esperanza, que siempre Jesús, nos presenta una esperanza en el amor.

Por eso me uno a la celebración de su día, no como una que exalta a los matrimonios católicos en nueva unión, sino una que defiende y promueve la esperanza después del sufrimiento, porque precisamente eso es ser cristiano, tener esperanza y fe, que ante las dificultades estamos juntos y contamos con Dios.


COMENTARIO

Estimado Daniel:

Tu aporte es excelente, inobjetable, pero fundamentalmente lleno de comprensión y fundamentalmente de misericordia.

Es obvio que no alentamos el divorcio, nos encantaría que nunca se llegara a esa situación, pero también es obvio que no todos, por incapacidad o por la causa que sea hay veces que no se puede llegar hasta que la muerte nos separe.

El día que celebraremos, seguramente no tendrá nada que ver con una exaltación del pasado, es una fuerte apuesta al futuro, es un decir si, hasta que la muerte que nos separe, a nuestras convicciones, a nuestra fe, a nuestra decisión que peregrinar, a nuestra voluntad de pertenecer, a pesar de nuestras situaciones irregulares.

Cada uno con lo suyo, cada uno con sus frustraciones pero con sus esperanzas, con fracasos y con sus logros, cada uno con sus caídas y sus nuevas puestas de pie, nadie dijo que este camino sería sencillo de seguir, pero los que seguimos, lo hacemos más que convencidos en la misericordia infinita y con eso ya es suficiente.

Que nos gustarían más cosas, obvio, somos humanos y algunos estamos tan lejos de la Santidad, como tantos otros, ya que en este mundo hay de todo y nosotros formamos parte del mundo.

Quienes hemos tenido la bendición de recibir una nueva oportunidad, damos gracias a Dios, aunque no comulguemos y quienes han obtenido la Nulidad Matrimonial deberían ser íconos y seres anónimos, ya que eso lo único que genera en la sociedad es el sentimiento que las Nulidades son patrimonio de rico y famosos.

Gracias por entendernos, esperemos que tu ejemplo cunda y que cada vez más hermanos dejen de vernos como simples pecadores, ya que cobra vigencia permanente aquello de: quien esté libre de pecado, que arroje la primera piedra.
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febrero 02, 2009

MICROFONO ABIERTO PARA TODOS


Quizás La Barca no hubiera salido de su estado embrionario si no hubiera sido por María Inés (ARG) que me provocó para que pusiera un granito de arena en su proyecto de blog, y así le pusimos unos masajes a los dedos, que los teníamos entumedecidos y empezamos y luego le dimos forma a este proyecto.

Hoy me envió un mail, donde de modo testimonial y con gran delicadeza vuelve a provocarnos, aunque ahora es a que reflexionemos, y creo que podría ser un buen ejercicio, hacerlo entre todos, ya que tiene mucho de verdad, pero más: de sentimientos.

Me decía, nos decía:

Me pregunté varias veces si te escribía o no sobre la impresión que me provoca algo que estoy percibiendo y me dije ¿y por qué no?, podría correr el riesgo de perder tu amistad pero...es una (por llamarla de algún modo) llamada a revisión de tu enfoque, que quisiera hacerte (tómala o déjala con libertad).

Porque percibo lo siguiente: en tu último post donde comenzás diciendo "El tema de los divorciados en nueva unión...". no me parece justo que sea un "tema" lo que es un estado de vida, los divorciados en nueva unión no son "un tema" son personas como cualquiera de nosotros que llegaron a una situación particular que no tiene por qué ser vista, ni tomada, ni considerada un tema ni como algo a lamentar como si se tratara de una discapacidad o enfermedad.

En general tampoco estoy de acuerdo que haya una pastoral especial para esta situación como tampoco veo positivamente una pastoral para discapacitados, quizá sí para los que están encarcelados o para los adictos, porque están privados de la libertad o no la pueden ejercer plenamente, pero los demás, somos todos dignos de estar sentados a la misma mesa y compartir la vida porque somos libres de hacerlo.

¡Hasta tenemos en Bs. As. una vicejefa de gobierno en silla de ruedas que nos representa muy bien y hace su trabajo como si sus dos piernas estuvieran perfectas! ( y además es divorciada)

Entonces quizá, (ojo que es simplemente mi percepción), La Barca esté inclinándose a mostrarse discriminados, hacia la parcialidad, hacia un lugar en el que los divorciados en nueva unión pasen a ser un "tema" y no simplemente personas que tomaron una decisión libre de iniciar una nueva vida con otra persona por la situación que haya sido (a nadie le importa el por qué si no quieren contarlo los interesados). ¿qué tiene eso de diferente, de malo, de lamentable?...¡nada!.

Y si por eso (que me podría pasar a mí o a cualquiera) debemos sentir culpa (los que viven en esa situación) o piedad (los que supuestamente somos "puros" por conservar el sacramento), ¡estamos en el horno!.

Yo no le daría tanta importancia a si los Medios se ocupan o no de ésto porque entonces...¿no te sentirías como un bicho raro si los Medios se ocuparan de los divorciados en nueva unión como se ocupan por ejemplo de los ladrones o asesinos?.

Creo que es un signo de salud que no se ocupen especialmente..

Ahora bien, si el tema es la Comunión o el trato de algunos curas... la diferencia de puntos de vista ad intra de la Iglesia, ese sí es un tema.

Si la intención de cuantos están divorciados y vueltos a unir es que la Iglesia (institución humano/divina) cambie sus normas y leyes...quizá...algún día...Dios tiene sus caminos y sus tiempos que no son los nuestros.

Gracias a Dios muchas cosas han ido cambiando, como por ejemplo la participación de la mujer.

Ojo que todavía hay parroquias que no bautizan hijos de divorciados o de madres solteras...un bochorno...si no fuera por Cristo que es mi luz y guía, me borraría de la institución como de cualquier club de fútbol.

Si no hay más blogs, o Medios que se ocupen de los divorciados en nueva unión es porque no es necesario ¿o sí? ¿qué cambiaría?.

Hoy el Papa habla de la nulidades por inmadurez psíquica y lo tomamos como un progreso pero hace mucho que en el Derecho Canónico están las cláusulas que hablan de esa situación como causa de nulidad.

Lo que sucede, pienso, es que la mayoría de los que se han separado para formar nuevas parejas, se casaron pensando en el "para toda la vida" pero bueno, la vida nos da sorpresas, algunos habrán sido inmaduros y por eso hoy los inmaduros conscientes de que lo son, no se casan hasta no estar seguros y aún así...a Seguro lo llevaron preso.

¿Vivir como hermanos?...¡no quiero reírme!...es un absurdo, ni lo mencionaría.

Mi impresión, para concluir, es que hay que seguir adelante, viviendo, sin preocuparse por qué me va a hacer la Iglesia o por cómo me va a castigar por haberme divorciado y vuelto a unir.

Sería terrible pensar en un Dios que no ama al que sigue los dictados de su corazón y su conciencia. Nadie puede ser tan puro y casto, no sería humano, lo humano es asumirse como tal, no como pecador, sino como humano.

No somos Dios y estamos en un mundo imperfecto.

Por favor, te pido no tomes a mal estos comentarios, sucede que no me agrada todo aquello que en lugar de generar unión, separa o distingue mal.

No me agrada el día del trabajador, de la madre, del padre, del niño, del estudiante, del maestro, no sirven para nada, solamente me dicen que tengo un día y no todos los del año para que se acuerden de mí, pero respeto a los que los respetan y necesitan.

En cuanto a sumar cantidad de divorciados en nueva unión...ojo...puede llegar a leerse como un intento de hacer un movimiento o un partido, o un equipo,,,no sé, para mí sería seguir separándose, seguir mostrándose como diferentes y...¡no lo son!

Creo que la misión que deberían perseguir dentro de la Iglesia, pasaría por meterse, estar, no sentirse diferentes y tener un buen orientador para cuando se presentan situaciones de intolerancia o discriminación (por suerte cada vez menos).

Y por último te cuento: ¿te conté alguna vez que a mí también me discriminan por no hacer apostolado con mi esposo?...(y no estamos divorciados) pues sí, yo ya no tengo lugar en ...... por esa razón, renunciamos, porque nos pedían ir juntos a todas partes y yo estoy convencida de que no hay razón para ello porque donde yo voy allí llevo simbólicamente a mi esposo y viceversa.

Y hasta el párroco de mi parroquia me pidió:


"María Inés...usted tendría que venía a dar Prebautismales con su esposo"...y no, no y no!!!.

Mi esposo es creyente pero no tiene vocación eclesial, no le interesa erigirse en "modelo de vida familiar" de nadie y lo que es y hace es como laico bautizado y creyente...nada más.

En cambio yo sí tengo vocación, soy catequista por vocación y por formación pero, no voy con mi esposo por lo tanto...hasta ahí nomás pero no voy a renunciar.

Entonces ¿cuántas cosas deberían cambiar en la Iglesia? ¡Nada! es como cuando nos quejamos del país, el país es maravilloso, algunos gobernantes son de terror.

Quisiera leer en La Barca lo que decís al final, que sea una invitación a la gente a encontrar el sentido de la vida en el estado civil y eclesial en el que se encuentre, a animarlos a creer en el amor infinito que Dios nos tiene a todos, a descubrir lo bueno y maravilloso del amor y de la vida familiar como está, así, hoy, divorciados, casados hasta la muerte, divorciados vueltos a unir, etc. etc.

Te envío un fuerte abrazo y a pesar de todo lo que puse en estas líneas...no me hagas caso y seguí adelante, sólo Dios nos da señales de que lo que hacemos es bueno, lo mío es solamente un comentario.(y no para que lo publiques jajajaja!!!)

María Inés


COMENTARIO:

No nos enojamos, muy por el contrario, espero que no te enfades tu porque lo hemos publicado, creo que es mucha utilidad para sacar conclusiones, y me alegro que entre los días formar parte de tu agenda de festejos no hayas incluido el 1º Domingo de Mayo, que es nuestro día, el día Internacional de los Católicos Divorciados en Nueva Unión.

Yo también bastante poco a favor de hacer de la discriminación un estandarte, por la discriminación, tal como las brujas, no existen, pero que las hay, las hay.
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enero 27, 2009

OPINIONES SIN CENSURA


Desde ARG, Graciela nos envía este análisis referido al post: VAYAMOS PREPARANDO LOS PARAGUAS, donde nos ofrece una visión al respecto de situaciones que la entristecen.
Si LA BARCA la hacemos entre todos: ¿quien tiene el derecho de censurar opiniones?. Nosotros no.

Nos dice:

Me entristece ver a tantos hermanos nuestros sin comulgar sacramentalmente, a pesar de tener una conciencia limpia, por cumplir ciertas reglas incomprensibles de la Iglesia.

Me entristece esa "obediencia" tan infantil de algunos cristianos que no presta atención a la propia conciencia cuando clama inocencia y quiere recibir la Comunión.

Me escandaliza cuando algunos quieren apropiarse de este "Pan para la Vida del mundo" que ha sido dado "para todos", "por una multitud", y no sólo para el perdón de los pecados, sino para que tengamos la misma Vida de Cristo Resucitado.


"Les aseguro que si no comen la carne del Hijo del hombre y no beben su sangre, no tienen vida en ustedes" (Jn 6, 53).¿Quién puede interponerse entre Cristo y el que desea acercarse a Él con fe y amor?

¿Quién puede atreverse a negarle a otro la recepción de esta Vida Divina que se nos da en la Comunión?

Me horroriza que algunos miembros de la Iglesia crean que la Eucaristía es una "recompensa" para los perfectos y puros, cuando ella es una "fuerza" para los débiles y pequeños.

El mismo Señor nos enseñó que la única disposición requerida para presentar la ofrenda en el altar es el perdón de las ofensas. Para comulgar es necesario amar, estar reconciliados con todos.

Ninguna otra cosa es más importante. Crear pecados y más pecados donde no existen es malicioso.

Las personas divorciadas y que han vuelto a apostar al amor, a la familia y a la vida no pueden ser etiquetadas de "pecadoras" o "impuras". Ellas no pueden considerarse en inferioridad de condiciones que las "eclesialmente casadas".

Es bueno que entre todos reflexionemos con madurez en el mensaje de amor de Cristo, y tengamos la valentía de obrar siempre según nuestra conciencia, que es la voz de Dios en nosotros, y no según "preceptos humanos" que pretenden manejar nuestra vida afectiva y sexual desde la culpa.

El Evangelio siempre abre y da para pensar más y más en nuestra realidad.

Vale la pena volver a él una y otra vez...!

Graciela
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enero 24, 2009

SEGUIMOS SUMANDO VOLUNTADES


Desde ARG, Eloisa califica nuestra propuesta de celebrar el día Internacional de los Católicos Divorciados en Nueva Unión, como maravillosa y eso nos llena de alegría, aparte lo hace con argumentos sólidos y no sólo guiada por una cuestión sentimental, sino argumentos muy sólidos, los cuales compartimos plenamente.

Poco a poco se van sumando voluntades con lo cual podemos predecir que en ese día, tu día, NUESTRO DIA, al menos las oraciones en todo el mundo por nuestras intenciones no sólo será una realidad, sino un nuevo impulso hacia al reconocimiento pleno del trabajo pastoral, que se realiza de modo ejemplar por todos los rincones del planeta.

A continuación sus opiniones.


Me parece una maravillosa idea proponer un día de los matrimonios en situación irregular.


El Señor está más allá de las objeciones que nacen de algunos hombres y mujeres.

El ha venido por todos nosotros y nos llama por nuestro propio nombre y en cada situación concreta.

Y desde cada realidad personal y concreta nace la respuesta a la llamada de Dios.

Unidos en el amor del Señor les saludo con afecto.


Eloisa Ortiz de Elguea de Zambianchi


Licenciada en Teología Moral


COMENTARIO:

Si difundimos el mensaje entre nuestros contactos, el éxito de nuestro día será una realidad.
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enero 12, 2009

PARECIDOS PERO DIFERENTES


Desde Barcelona (ESP) nos escribe Mercé con una visión complementaria respecto de nuestra problemática en general y de nuestra posición en particular.

Como tantas otras veces, no necesitamos que nos aplaudan por nada para dar a conocer opiniones no exactamente concordantes con nuestro pensamiento, ya que no somos censores de nadie y nos nutrimos de todos los pensamientos, ya que así podemos crecer.


El que sigue es su mensaje:

Hola

Por cierto, me llama la atención de vuestra web, ver cuán dolidos estáis con el tema que os ocupa y simultáneamente, vuestro interés en participar en los encuentros "oficiales" de la Iglesia.

Realmente admiro esta capacidad... que yo no tengo.

Por una parte porque relativizo bastante lo que dispone la jerarquía católica.

Muchas veces no estoy de acuerdo con ella y deseo ardientemente que cambien de parecer en unas cuantas cosas: en su obsesión por normativizar todo lo relacionado con el sexo, en la poca acogida a las nuevas parejas y formas de familia, en lo que a mí me parece misoginia; me gustaría otra forma de servir a la gente, otra actitud, más sencillez y proximidad..., que se permitiera a los curas casados ejercer su ministerio, que se ordenara a mujeres, que el diaconado se extendiera mucho más...

Pero por otra parte observo que muchas parroquias, movimientos, comunidades de base, no precisamente radicales, actúan de una forma más acogedora y más sensata desde mi punto de vista.

En la práctica nunca he visto negar la comunión a nadie por estar divorciado y vuelto a casar (por lo civil).

Hay numerosos servicios eclesiales que llevan a cabo personas en esta situación y nadie se escandaliza.

Igual como la mayoría de parejas cristianas que conozco hacen un uso de los anticonceptivos que no tiene nada que ver con la postura oficial de la Iglesia.

Creo que las cosas cambiarán por su propio peso un día u otro... y que hay que irlas reclamando y que algún día se reconocerá el error.

Pero yo actúo según mi conciencia -y soy consciente de que a veces puedo pecar por acomodaticia- y me siento libre y feliz de hacerlo.

Me preocupa más si realmente estoy viviendo de forma acorde con el Evangelio...

Por lo demás en España, en este momento, el sector dominante en la Conferencia Episcopal se alinea decididamente con el Partido Popular y con métodos muy poco éticos, como el uso de la emisora COPE, que actúa con gran demagogia.

Y por esto, ésta servidora se mantiene distante de estas convocatorias.

Me parece que el último encuentro por la familia, fue convocado como una medida contra el gobierno socialista y creo que esto distorsiona mucho su contenido. Y me hubiera sentido muy incómoda en aquel escenario.

Digo esto también porque me siento muy irreverente en comparación con vosotros.

Yo estoy encantada de difundir vuestro mensaje, que comparto, pero prefiero que sepáis que políticamente estoy en las antípodas del PP y que a veces puedo ser muy crítica con la Iglesia, aunque prefiero evitar mensajes de confrontación que creo que no conducen a nada positivo.

Y por supuesto no me considero mejor que nadie, y mucho menos que los obispos.

Algunas veces nos han insultado desde algunas webs supuestamente muy católicas, acusándonos de comunistas o de abortistas...

Pues eso, que lo sepáis. Que a lo mejor alguien os dice que andáis en malas compañías...

Un saludo afectuoso,

Mercè
http://mosquiticamell.blogspot.com/ Leer más...

diciembre 16, 2008

POR DARNOS A CONOCER: MUCHAS GRACIAS


Como respuesta a nuestra reciente comunicación, desde un Blog (www.mosquiticamell.blogspot.com) han tenido la amabilidad de incluirnos en su lista de blogs y además publicar un post referido a nosotros, sobre el cual hemos realizado algunas puntualizaciones.


Estimada Mercé:

Gracias al muy oportuno traductor que tienes en tu blog, he podido leer tu post, en caso contrario me hubiera resultado prácticamente imposible, a pesar de mi paso por infructuoso por el mallorquín y el valenciano.

Es muy importante para nosotros que está problemática se difunda, ya que habitualmente el tratamiento que le dan los medios es de tipo netamente reivindicativo y simplemente con noticias de negación de acceso a la Comunión, cuando en realidad la situación trasciende estás simplificaciones.

Aprovechando tu gentil difusión y esfuerzo porque nuestra situación se conozca, al menos entre quienes siguen tu blog, creo oportuno realizar algunas puntualizaciones, que si bien no afectan al fondo de tu nota, nunca está de más dejar todo lo más claro posible.

Tu dices que este La Barca está hecho desde Argentina, mientras que la realidad es que este Blog, es un esfuerzo de divorciados en nueva unión de Argentina, de España y de varios países americanos, en forma simultánea y sin mayor aspiración que la de difundir en todos los lugares que sea posible, que esta problemática es tan universal como el género humano, ya que situaciones de este tenor se dan efectivamente en el todo el mundo.

Nos emociona tu comentario cuando dices que te “…parece una muy buena iniciativa, también porque se hace con tranquilidad y sin insultar a nadie.”, ya que es esa exactamente nuestra intención, expresarnos sin agredir a nadie, ni a los imponen o ejecutan las normas y obviamente sin ofender ni descalificar a quienes piensan distinto, ya que nos asumimos como pecadores y no nos creemos, ni por casualidad, que seamos dueños absolutos de ninguna verdad.

Continuando con el análisis, te comento que quienes viven en esta situación en ningún caso son excomulgados ni muchos menos, simplemente tienen prohibido acceder a determinados sacramentos, no sólo la Comunión, al menos mientras la situación de unión se mantenga o llegado el caso no viva la misma sin realizar actos propios de la vida marital.

Tu defines la posibilidad de solicitar la anulación del matrimonio como un divorcio encubierto y sobre esto es preciso aclarar dos cosas, la primera que de lo se trata es solicitar la Nulidad Matrimonial y no la anulación, que son cosas distintas, en el caso de la Nulidad lo que se intenta probar es si al momento del casamiento, se daban determinadas circunstancias que podrían haber generado que el Sacramento no se hubiera materializado, la anulación por el contrario tiene otros efectos y se da a partir de algo que sí ha existido.

Este proceso nada tiene que ver con el divorcio cuyos efectos son civiles y a muy grandes rasgos lo que hacen es disolver el vínculo a partir de la sentencia.

Las matizaciones precedentes no pretender generar ninguna polémica ni mucho menos, simplemente buscan aportar un mínimo haz de luz, sobre un tema si bien afecta a un sector muy importante de la sociedad, la realidad parece mostrar que involucra a muchísimas menos personas, ya que la mayoría, quizás, sólo se han casado por Iglesia por motivos extra confesionales, otros pasan del tema y algunos otros se han dado por vencidos de esperar cambios.

Con algo de conocimiento y muchísimos respeto por todos, desde La Barca continuamos, simplemente hasta que Dios quiera.



COMENTARIO:

Para ver el post original clikear www.mosquitcamell.blogspot.com.


A continuación, la traducción del texto:

A través de un comentario puesto en un post de l'Agulla sobre el reciente libro del cardenal Martini he conocido este blog, La Barca, hecho desde Argentina, hecho y pensado para personas separadas, divorciadas y de nuevo haciendo vida de pareja, que se sienten rechazadas por la Iglesia.

Promueven que el primer domingo de Mayo del 2009 sea proclamó el Día Internacional de los católicos divorciados en nueva unión.

Me parece una muy buena iniciativa, también porque se hace con tranquila dad y sin insultar a nadie. De hecho no puedo entender como es que las autoridades eclesiásticas tratan este tema de los divorciados y vueltos a casar como un gran problema.

No deja de resultar curioso que sea de las pocas cosas en que la práctica se puede excomulgó la gente y por una cuestión casi burocrática.

Porque si la gente se estima o no, si actúa con ligereza o no, nadie lo puede saber.

De la misma manera como los que proponen estas medidas no saben por qué motivo la gente se había divorciado o había sido abandonada ... Se sabe si se han casado o no por la Iglesia. Y bastante.

A veces se invoca la posibilidad de pedir la anulación del matrimonio, pero eso no deja de ser un proceso de divorcio encubierto.

Y siempre es un coste burocrático y emocional (y quizás económico) añadido a las parejas. Hay afeixugar la gente con esto, si además debe pasar por el proceso civil?

Se invoca no dar la comunión a los divorciados porque es una medida fácil.

No tiene importancia en cambio, si mienten, si explotar el vecino, si maltractes la mujer, si le haces el salto, si te haces de oro vendiendo armas, o si, como Pinochet, torturas medio país.

Todos conocemos personas de provadíssima integridad, compromiso, fe, que han vivido procesos de separación y de divorcio, y no siempre por propia iniciativa.

¿Por qué deben quedar bandejats de la Iglesia si tienen la oportunidad de volverse a casar?

En cambio, cuando hay poder de por medio, y quedaría fatal una reprovació pública por parte de la Iglesia, se opta por, por ejemplo, facilitar una repentina "conversión" mediante cursillos matrimoniales de la mujer del príncipe, o para felicitar públicamente y expresar los mejores deseos para la pareja en el caso de la Bruni y Sarkozy, como he oído decir a algún obispo.

Suerte que en las parroquias, los movimientos ya la vida normal, ganan la acogida y el sentido común.

Mercè Solé Leer más...

diciembre 11, 2008

ALGO MAS QUE UN SIMPLE LIBRO


Este post es una introducción para los tres que siguen, de ser posible deberían leerse como una unidad, ya que si no sería difícil entender de qué se habla.

Vamos por partes:

Recientemente apareció un libro (que lo hemos comentado) llamado Coloquios Nocturnos en Jerusalén del Cardenal Carlo Martini publicado por la editorial San Pablo, en numerosos países.

En este libro, el Cardenal Marini plantea una serie de cuestiones referidas a sus ideas de cambios, que incluye la problemática de los divorciados en nueva unión y su acceso a la comunión, entre muchos otros temas, que han generado una cobertura en los medios muy desarrollada.

Luego de haber repasado Google, Terra y Yahoo, y haber leído muchísimos de los comentarios que aparecen en Internet, es verificable que ha recibido un tratamiento más que positivo en la inmensa mayoría de los casos.

Son muy escasos los comentarios adversos y uno de los que aparece publicado corresponde a las declaraciones del Arzobispo de La Plata (ARG) efectuadas en un programa de televisión.

En ese programa hace una defensa muy fundada sobre la Exhortación Apostólica Humanae Vitae, con un punto de vista distinto que el plantea el Cardenal Martini.

¿Por qué nosotros le damos tanta trascendencia al tema?

Porque creemos realmente que la tiene, ya que muchas cosas de las que se plantean, muy posiblemente algunas las compartamos y porque nunca está de más participar en el diseño de la historia y este tema puede llegar a hacerla.

En los posts siguiente se incluyen:

xxx) Declaraciones de Monseñor Aguer.
xxx) Exhortación Apostólica Humanae Vitae
xxx) Nuestras opiniones. Leer más...

OPINIONES DE MONSEÑOR AGUER SOBRE COLOQUIOS NOCTURNOS EN JERUSALEN


Luego de revisar los buscadores Google, Terra y Yahoo, en sus versiones integrales de la red, encontré muy pocas opiniones desfavorables al libro Coloquios Nocturnos en Jerusalén y creo oportuno compartirla, la fuente es AICA (Agencia Informativa Católica Argentina) y las recoge declaraciones de Monseñor Aguer en un programa de televisión


DEFENSA DE LA “HUMANAE VITAE”

Alocución televisiva de monseñor Héctor Aguer, arzobispo de La Plata en el programa “Claves para un mundo mejor”
(Sábado 29 de noviembre de 2008)

Recientemente se ha publicado un libro del Cardenal Carlo María Martini titulado “Coloquios nocturnos en Jerusalén”.

El título podría interpretarse en este sentido: en esa obra el ilustre Cardenal emite algunas opiniones muy poco claras, más bien obscuras, nocturnas.

Opina, poniendo en duda verdades y prácticas sostenidas permanentemente por la Iglesia, tales como el celibato de los sacerdotes, la ordenación sacerdotal reservada a los varones, la inmoralidad de las relaciones homosexuales.

Pero donde el Cardenal es muy claro es en su crítica, una crítica muy severa, a Paulo VI y a la Encíclica “Humanae Vitae”, de cuya publicación se ha cumplido este año el cuadragésimo aniversario.

Llega a decir cosas muy serias, como que esta Encíclica ha producido un grave daño con la prohibición de la contracepción artificial que allí se establece, lo cual habría determinado que muchas personas se hayan alejado de la Iglesia y la Iglesia de las personas.

Más aún: el Cardenal Martini parece imputarle a Paulo VI haber ocultado la verdad, como que el Papa, en realidad, no estaba convencido de lo que afirmaba en su encíclica, pero lo hizo igual.

Las críticas continúan, porque enfocan también a Juan Pablo II que “siguió el camino de una rigurosa aplicación” -dice el Cardenal Martini- de las prohibiciones de la Encíclica con el propósito de mantener las afirmaciones que había hecho Paulo VI en un plano absolutamente indudable.

El antiguo arzobispo de Milán propone que la Iglesia corrija el error cometido.

Dice textualmente: “Probablemente el Papa no retirará la Encíclica. Pero puede escribir una nueva e ir en ella más lejos.. Estoy firmemente convencido de que la conducción de la Iglesia pueda mostrar un camino mejor del que logró mostrar la “Humanae Vitae”. La Iglesia recuperará con ello credibilidad y competencia.

Es un signo de grandeza y de seguridad en sí mismo que alguien pueda admitir sus faltas y la estrechez de su visión de antaño”.


Llama mucho la atención que un Cardenal, un hombre tan inteligente, tan destacado, como es el Cardenal Carlo María Martini se haga eco y haga suyas las críticas que dirige y ha dirigido a la Iglesia, durante décadas, la cultura secularizada y aquellos sectores intraeclesiales que se han manifestado en una postura de disenso contra el magisterio eclesial.

En realidad la doctrina de la “Humanae Vitae” sigue una tradición constante que arranca en los Santos Padres.

Los Padres de la Iglesia han condenado como inmoral la anticoncepción y cuando las técnicas modernas presentaron nuevos caminos para frustrar la fecundidad del acto conyugal, desde principios del siglo XIX, el magisterio eclesial ha sido constante en señalar la negación de la apertura a la vida como un acto intrínsecamente malo.

Podemos mencionar, entre otros documentos, la Encíclica “Casti Connubii” del Papa Pío XI, los numerosos discursos de Pío XII, lo que dice el Concilio Vaticano II en la Constitución “Gaudium et Spes”, las intervenciones de Juan XXIII, la misma “Humanae Vitae” y muchos discursos de Paulo VI y toda la enseñanza de Juan Pablo II, especialmente su teología del cuerpo y de la sexualidad.

En la Encíclica “Humanae Vitae” se afirma algo fundamental, que tiene que ver con el sentido del amor conyugal: el carácter inseparable del doble significado del acto de los esposos, el significado unitivo y el procreativo.

Se trata de una verdad natural, pero además en ella se juega algo fundamental para la vida cristiana de aquellos fieles de la Iglesia que están llamados al matrimonio.

Además, Benedicto XVI ha ratificado expresamente la doctrina de la “Humanae Vitae” y lo ha hecho en varias oportunidades este año.

Quiero citar un discurso del 10 de mayo donde el Santo Padre dice: “40 años después de su publicación esa doctrina no sólo sigue manifestando su verdad, también revela la clarividencia con la que se afrontó el problema”.

Benedicto XVI recuerda también que el texto de la “Humanae Vitae” ha sido muchas veces mal entendido, y aún tergiversado. También señala: “Lo que era verdad ayer sigue siéndolo igualmente hoy. La verdad expresada en la “Humanae Vitae” no cambia, más aún, precisamente a la luz de los nuevos descubrimientos científicos su doctrina se hace más actual e impulsa a reflexionar sobre el valor intrínseco que posee”.

Se refiere el Papa precisamente, al significado verdadero del amor conyugal”.

Las desafortunadas opiniones que vierte el Cardenal Martini en su libro, probablemente han obtenido la adhesión de algunos grupos, de algunos sectores de gente que piensa que son planteos inteligentes y a los cuales habría que hacer caso.

De hecho, entre nosotros han sido difundidas con beneplácito por medios de comunicación que habitualmente descalifican la enseñanza tradicional de la Iglesia.

Pero, además, me temo que para la mayoría de los fieles hayan resultado escandalosas.

Dicho esto con el respeto debido al ilustre Cardenal.

Ahora bien: nosotros, si nos dejamos llevar por el instinto de la fe, nuestro sano instinto católico, sabemos muy bien a lo que tenemos que adherir.

Tenemos que adherir a la doctrina constante de la Iglesia y a la enseñanza de Benedicto XVI que es el Pastor que actualmente, a todos, nos guía.

A esa enseñanza debe adherir, tanto el más humilde de los fieles como el más publicitado de los cardenales.

Mons. Héctor Aguer, arzobispo de La Plata Leer más...

DESDE ESTOS PAISES NOS VISITAN. A POCO LO IREMOS POBLANDO (Este lo iniciamos el 26/11/13)